Múnich, Alemania.- El Instituto Fraunhofer desarrolla el proyecto StEnSea, que instala gigantescas esferas de concreto en el fondo del océano para almacenar energía renovable, aprovechando la presión natural del agua.

El sistema funciona como una batería submarina capaz de generar y mantener electricidad mediante estructuras huecas diseñadas específicamente para resistir las fuerzas extremas del entorno marino profundo.

Las esferas de concreto operan bajo un principio mecánico simple, pero efectivo. Cuando hay exceso de energía renovable generada por paneles solares o aerogeneradores, el sistema bombea agua hacia el interior de las estructuras huecas comprimiendo el aire atrapado en su interior.

Esta compresión almacena energía potencial que puede liberarse posteriormente cuando la demanda eléctrica aumenta.

La inversión en esta tecnología responde a un desafío crítico de las energías renovables: el almacenamiento eficiente de electricidad cuando la generación supera la demanda.

Los sistemas tradicionales de baterías enfrentan limitaciones de capacidad y costo en proyectos de gran escala. Las esferas submarinas ofrecen una alternativa que aprovecha recursos naturales abundantes sin requerir materiales especializados costosos.

¿Cómo resiste el concreto la presión del fondo marino?

El diseño de las estructuras incorpora concreto reforzado especialmente formulado para soportar presiones de miles de atmósferas.

Los ingenieros del Instituto Fraunhofer calcularon las dimensiones y el grosor de las paredes para garantizar que las esferas mantengan su integridad estructural incluso bajo condiciones extremas.

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El material se seleccionó por su durabilidad, disponibilidad y costo accesible comparado con alternativas como el acero o titanio.

Las pruebas realizadas en el fondo marino han demostrado que el concreto mantiene su resistencia durante ciclos repetidos de compresión y descompresión.

El agua salada presenta desafíos adicionales de corrosión que el equipo de investigadores abordó mediante revestimientos y tratamientos de superficie específicos.

Los resultados preliminares indican que la estructura puede funcionar durante décadas sin degradación significativa de su capacidad de almacenamiento.

¿Qué ventajas ofrece el almacenamiento marino frente a otras tecnologías?

El sistema StEnSea presenta ventajas económicas y ambientales frente a tecnologías como las baterías de litio o los sistemas de almacenamiento por bombeo en tierra.

No requiere minería de minerales raros ni genera residuos tóxicos al final de su ciclo de vida útil. La instalación en el océano libera espacio terrestre disponible para otros usos productivos o conservación ambiental.

La capacidad de almacenamiento a largo plazo representa otra ventaja significativa. Las baterías químicas pierden carga gradualmente durante meses de almacenamiento, mientras que el sistema mecánico submarino puede mantener energía almacenada durante períodos extendidos sin pérdidas apreciables.

La eficiencia de ciclo completo, desde el bombeo hasta la generación eléctrica final, se proyecta entre el 70 y el 80 por ciento según los modelos del Instituto Fraunhofer.

La escalabilidad del proyecto también marca un diferencial importante. Mientras que una instalación terrestre de almacenamiento por bombeo requiere topografía específica, las esferas submarinas pueden desplegarse en prácticamente cualquier zona marina con profundidad suficiente.

Una región costera con extensa plataforma continental podría albergar cientos de estructuras, multiplicando exponencialmente la capacidad de almacenamiento total disponible para redes eléctricas regionales.

El Instituto Fraunhofer continúa optimizando el diseño de las esferas basándose en datos recopilados de las pruebas en campo.

Los investigadores exploran variaciones de tamaño y material para adaptar la tecnología a diferentes profundidades oceánicas y condiciones regionales.

Las próximas fases incluirán pruebas con múltiples unidades funcionando en forma integrada para validar la viabilidad técnica de redes completas de almacenamiento submarino.

La transición energética global requiere soluciones innovadoras de almacenamiento que escalen junto con la expansión de energías renovables.

El proyecto StEnSea representa uno de varios enfoques experimentales en desarrollo internacional que buscan resolver el problema fundamental de la intermitencia en sistemas eléctricos basados en fuentes variables como sol y viento.

Los resultados de estas pruebas piloto informarán decisiones de inversión en infraestructura energética durante la próxima década.

Fuente: Tribuna del Yaqui