Los Ángeles, Estados Unidos.- LeBron James, un histórico de la duela, compartió su opinión con relación al nuevo escándalo que afecta a laNBA, luego de queRobert Sarver, dueño de losPhoenix Suns, fuera suspendido un año el pasado martes 13 de septiembre, además de recibir una multa de 10 millones de dólares, por hacer comentarios de tono racista y machista a sus empleados.

El jugador deLos Ángeles Lakerscriticó a la liga en redes sociales, por no dar una sanción más contundente para el empresario. Agregó que no importa si se trata del dueño de un equipo o jugador el que tenga este comportamiento, por lo que este no fue un buen ejemplo de la competición, que aspira a defender ciertos valores.

Nuestra liga definitivamente se equivocó con esto. No necesito explicar el porqué. Lean y decidan ustedes mismos. Lo he dicho antes y lo voy a decir de nuevo, no hay lugar en esta liga para este tipo de comportamiento. Amo esta liga y respeto profundamente a nuestros líderes, pero esto no está bien. No hay lugar para la misoginia, el sexismo y el racismo en ningún entorno laboral”, sentenció uno de los máximos referentes del baloncesto actual.

Fotografía: Twitter

La NBA hizo el anuncio de la sanción contra Sarver, que también es dueño delPhoenix Mercuryde laWNBAy máximo accionista delMallorcadeLaLiga. Si bien 10 millones de dólares es la multa máxima establecida en las reglas internas de la liga, se desató la polémica cuando se comparó esta sanción con las impuestas en 2014 contraDonald Sterling, que en ese entonces era dueño deLos Ángeles Clippers.

Sterling fue sancionado de por vida en la NBA, recibió una multa de 2.5 millones de dólares y fue obligado a vender la franquicia. Sus declaraciones se produjeron en una conversación telefónica, donde recriminaba a una mujer de origen hispano el que se tomara fotos con personas negras, entre ellas el exjugadorMagic Johnson.

En el caso de Sarver, la sanción vino derivada de una investigación de la liga a través de un reportaje deESPNpublicado en noviembre de 2021, que había hablado con más de 70 trabajadores actuales y antiguos del empresario, quienes lo acusaron de racismo y machismo dentro de un ambiente laboral tóxico.

La averiguación consistió en la revisión de más de 80 mil documentos y entrevistas a 320 personas relacionadas, la cual arrojó que Sarver usó en al menos cinco ocasiones un insulto racista grave contra los afroamericanos, además de que hizo muchos comentarios sexistas sobre mujeres, aseguró que su comportamiento también incluyó “gritos” e “insultos” a sus empleados, y señaló que “su conducta violó claramente los estándares comunes del entorno laboral”.

Fuente: Tribuna