Ciudad de México.-Desde pequeñoJulio Uríasestuvo cerca del deporte, impulsado por su padre desde muy chico comenzó la práctica del beisbol. Aunque no todo fue fácil para Julio, y es que nació con un tumor benigno en el ojo izquierdo, el cual los cirujanos trataron de remover sin éxito, por lo que esa condición le provocó que su ojo se encuentre casi cerrado; sin embargo eso no fue suficiente para alejarlo del deporte y de la posibilidad de convertirse en beisbolista profesional.
“Dios me dio un ojo izquierdo malo, pero un brazo izquierdo bueno”, han sido las palabras que han acompañado a Urías. Nacido en Culiacán, Sinaloa, en donde la práctica de esta disciplina es muy popular, no tardó en encontrar un equipo en donde pudiera comenzar a desarrollar su talento. Así llegó a laLiga Infantil de Culiacán Recursosen donde comenzó a dar muestra de lo que era capaz de hacer con su zurda.
Su talento no pasó desapercibido pese a su corta edad y a los 14 años llamó la atención del buscador de talentos de los Dodgers,Mike Britos, durante una exhibición enOaxaca. Pero antes de firmarlo, Urías pulió su talento en el beisbol mexicano con losDiablos Rojos del Méxicodonde no duró mucho tiempo, pues a los 16, el equipo angelino que no lo había perdido de vista, decidió no esperar más y lo firmó tras pagar una suma de 450 mil dólares.

Pero no llegó de inmediato al equipo de Los Dodgers, pues primero se fogueó en las ligas menores. Jugó para losGreat Lakes Loonsen laLiga del Medio Oeste,con losQuakesen laLiga de California,con losTulsa Drillers en laLiga de Texasen doble A y después con losOklahoma City en triple A. Fue seleccionado para formar parte del equipo de futurosAll Staren 2014 y en 2015 fue considerado por la MLB como el mejor prospecto en cuanto a lanzadores zurdos en el beisbol estadounidense.
En cuatro temporadas en ligas menores tuvo una marca de 11-8, 263.1 entradas de trabajo, 201 imparables, 82 carreras, 83 boletos otorgados y 308 ponches. Su llegada a las Grandes Ligas era inminente, pero quizás no se hubiera imaginado que sería a una edad tan temprana. Finalmente hizo su debut en las Grandes Ligas con 19 años lo que lo convirtió en el más joven en iniciar su carrera con Dodgers desde 1943 cuando lo hizo Rex Barney.
En Los Ángeles su éxito llegó muy rápido al ser el lanzador más joven en una postemporada para los Dodgers, en la Serie Mundial de 2020 se apuntó el salvamento que le dio el título a su equipo, pero ahora parece que su caída también ha sido demasiado pronto. A las diferentes lesiones que lo dejaron fuera buena parte este año, llegaron las acusaciones por violencia doméstica que hoy en día amenazan con terminar su carrera.
Fuente: Tribuna