Baltimore, Estados Unidos.-LosOrioles de Baltimoreno dejan de sumar piezas a suroster, en busca de mantener la cima de laDivisión Estede laLiga Americanaante losYanquis de Nueva York, quienes les siguen de cerca los pasos.
Este martes, el equipo de Maryland adquirió a los jardinerosEloy Jiménezde losMedias Blancasde Chicago a cambio del zurdo de ligas menoresTrey McGough, y aAustin Slaterde losRojosde Cincinnati.
Además, también agregaron a los zurdosTrevor Rogersde losMarlinesde Miami y aGregory Sotode losFilisa cambio de los lanzadores de ligas menores Seth Johnson y Moisés Chace.

Previamente, Baltimore ya había adquirido aSeranthony Domínguezde los Filis el viernes, y también firmaron al excerrador de Filadelfia,Craig Kimbrel, la temporada baja pasada, y ahora agregaron a Soto a su bullpen.
Soto, de 29 años, tuvo marca de 2-4 con efectividad de 4.08 para los Filis este año, pero sus 11.21 ponches por cada nueve entradas son más altos que todos los relevistas actuales de Baltimore, excepto Kimbrel y el recientemente adquirido Burch Smith.
Soto tiene un contrato de un año y 5 millones de dólares, es elegible para el arbitraje este invierno y puede convertirse en agente libre después de la Serie Mundial de 2025.
Jiménez, de 27 años, batea .240 con solo cinco jonrones y 16 carreras impulsadas esta temporada. Ha estado limitado a 65 juegos en 2024 debido a problemas en el aductor y el tendón de la corva después de alcanzar dobles dígitos en jonrones en cada una de sus primeras cinco temporadas.

Jiménez pasó de los Cachorros de Chicago a los Medias Blancas en el canje de 2017 que envió a José Quintana a los Cachorros. En su temporada debut de 2019, Jiménez conectó 31 jonrones, pero nunca ha jugado más de los 122 juegos que hizo ese año y no ha superado los 18 jonrones desde entonces.
Por su parte, Slater, quien se fue de San Francisco a Cincinnati el 7 de julio, fue canjeado a los Orioles junto con el jugador de cuadro de ligas menores Liván Soto y dinero en efectivo. Los Rojos reciben dinero en efectivo o un jugador por nombrar.
Fuente: Tribuna