Ciudad de México.-Sus comentarios polémicos y su estilo directo han llevado al periodista deportivo,David Faitelson, a tener problemas con algunos deportistas y hasta con sus propios compañeros de profesión, como es el caso deEnrique ‘El Perro’ Bermúdez. Cobijado bajo la protección deJosé Ramón Fernández, Faitelson siempre salió a defender los intereses deTV Aztecay cada vez que tenía un micrófono en la mano, aprovechaba para arremeter en contra deTelevisay elClub América.
Conocido por su inigualable manera de presentar los reportajes de color, el comunicador de origen israelí decidió incluir a Bermúdez de la Serna durante una pieza periodística realizada en 1996, época en la que ambos estaban cubriendo un partido de laSelección Mexicanay Honduras en San Pedro Sula, cada uno para sus respectivas televisoras. En aquella ocasión, el ahora integrante deTUDNaprovechó las imágenes de unos binomios caninos para compararlos con el mítico narrador, haciendo referencia a su apodo.
Noche de perros rabiosos para México, noche de rabia”, mencionó el periodista en un extracto de su crónica.
Aunque parecía que este episodio no llegaría a mayores, meses más tarde, los dos se reencontraron en el Estadio Jalisco y estuvieron a punto de llegar a losgolpes, en medio de la cobertura de un partido de lasChivas de Guadalajara, equipo que en ese momento era dirigido porRicardo ‘El Tuca’ Ferreti. En 2017, en una reunión televisada porUnivisión Deportescon el objetivo de recaudar fondos para los damnificados del sismo que afectó a la Ciudad de México, ambos hablaron al respecto.
Esa vez le dije ‘¿te mandó el señor José Ramón Fernández a atacarme o es personal?’ y me dijo ‘a mí nadie me da órdenes’, ahí fue cuando dije entonces es personal… Ahí nos cuadramos los dos, nos íbamos a agarrar a trompones, cuando ‘El Tuca’ empieza a gritar: ‘¡No David! ¡No, Enrique! ¡Fuera de aquí'”, contó ‘El Perro’ en su participación.
A pesar de las diferencias y la intensa rivalidad, David Faitelson y Enrique Bermúdez tuvieron la oportunidad de conciliar y dejar atrás todos esos momentos de tensión, provocados por el profesionalismo que cada quien demostraba para sus respectiva causa.
Fuente: Tribuna