Augusta, Estados Unidos.- Rory McIlroy continúa firme en busca de retener la chaqueta verde y este viernes demostró que buscar la segunda conlleva mucha menos presión que perseguir la primera, después de firmar la mejor tarjeta de esta segunda jornada.

McIlroy ofreció un final dinámico, viéndose como alguien que ya ha hecho esto antes. Seis birdies en los últimos siete hoyos le dieron un 65 bajo par y una ventaja de seis golpes que estableció un récord del Masters tras 36 hoyos.

Al inicio de la jornada, McIlroy se vio enfrascado en un duelo fascinante con su viejo enemigo Patrick Reed, y luego se quedó completamente solo. Su golpe de salida sobre Rae’s Creek en el peligroso hoyo 12, un par 3, cayó a 7 pies de la bandera. Hizo birdie en ambos pares 5 después de tener que levantarse desde los árboles. Aprovechó el pin inferior en el hoyo 16, par 3, para lo que equivalía a un birdie de entrada fácil.

Reed se desplomó y se alejó del líder del torneo

Reed se desplomó y se alejó del líder del torneo

Por si fuera poco, aportó un aproach desde 30 yardas en el hoyo 17. La carrera continuó cuando su aproximación al hoyo 18 llegó a la cresta y rodó 6 pies de distancia. Eso le situó en 12 bajo par (132), seis golpes por delante de Reed (69) y Sam Burns (71). El récord anterior de mayor ventaja en 36 hoyos en Augusta National era de cinco golpes de Jordan Spieth (2015), Raymond Floyd (1976), Jack Nicklaus (1975) y Herman Keiser (1946). Todos acabaron ganando.

Sam Burns sigue en la pelea, a pesar de estar un poco alejado

Sam Burns sigue en la pelea, a pesar de estar un poco alejado

McIlroy tenía una ventaja después de 36 hoyos en 2011 y la amplió a cuatro golpes antes de entrar en la ronda final y desplomarse de forma famosa. Ese fue el inicio de su desgracia en el Masters que duró hasta hace un año, cuando ganó un desempate para demostrar por fin que podía ganar en Augusta National.

Pero este viernes, su actuación comenzaba a mirarse como una vuelta de victoria. Rory busca convertirse en el cuarto jugador en ganar consecutivamente el Masters, uniéndose a Nicklaus, Nick Faldo y Tiger Woods. Con este desempeño, el norirlandés quizá debería comenzzar a pensar en el menú del año que viene para la cena del Club de Maestros.

Fuente: Tribuna del Yaqui