Ciudad de México.- Detroit parece haber recompuesto el rumbo, ya que luego de ligar cuatro derrotas consecutivas, logró vencer por partida doble a los Marlins y ahora buscarán completar la barrida. Riley Greene produjo cuatro rayitas para que los Tigers vencieran a Miami, asegurando así su tercera serie de la temporada 2026.

El ganador del encuentro fue Casey Mize, quien lanzó por espacio de cinco entradas y dos tercios, en las que permitió seis imparables, aunque solo recibió una carrera y recetó seis chocolates. La labor del inicialista fue respaldada por Drew Anderson, relevo que completó la ruta, lanzando el resto del compromiso sin haber recibido hit ni carrera, anotándose así el primer salvamento de toda su carrera, cerrando su actuación con un turno que le costó 14 lanzamientos.

 

El ataque de los locales comenzó en la misma primera entrada, luego de que Kevin McGonigle abriera la tanda con un doblete y se descolgara hasta el pentágono por un batazo similar, cortesía de Colt Keith. Fue aquí cuando llegó la primera producida de Greene, quien con un indiscutible pusiera el dos por cero parcial.

Dicha diferencia permaneció hasta el cierre de la tercera, cuando llegó el rally definitivo para Detroit. De nueva cuenta, McGonigle comenzó la entrada poniéndose en circulación y luego Dillon Dingler también se embasó, aunque por interferencia del receptor rival.

Con dos compañeros a bordo y ambos en posición de anotar, Riley Greene se voló la barda para ampliar la diferencia en la pizarra a cinco anotaciones. Este cuadrangular se convirtió apenas en el primero de la campaña para el patrullero de origen puertorriqueño.

 

El descuento de la visita llegó en la parte alta del cuarto episodio, cortesía de un elevado de sacrificio de Connor Norby, permitiendo que Liam Hicks llegara a tierra prometida. La anotación con la que se selló el triunfo para la novena de Detroit se dio hasta la octava entrada con un indiscutible de Spencer Torkelson.

Además de la importancia en el resultado para la actualidad de los Tigers, se convirtió en la victoria número 400 para AJ Hinch en su carrera como manager, siendo el octavo en dicha franquicia que logró alcanzar esa cantidad. Aunado a ello, el exitoso estratega se unió a Terry Francona como los únicos dos managers activos en alcanzar los 400 laureles con dos o más equipos.

 

Fuente: Tribuna del Yaqui