Ciudad de México.- Los Giants han tenido un arranque complicado de temporada en la MLB y en la serie ante Cincinnati, estuvieron cerca de llevarse su segunda barrida en el 2026. La alianza entre el staff de lanzadores de San Francisco permitió que la novena californiana blanqueara a los Reds para alcanzar a rescatar el juego de la honra en lo que se convirtió apenas en su séptimo triunfo del año.

La victoria se la terminó apuntando Landen Roupp, quien lanzó una joya desde la loma del Great American Ball Park. El derecho trabajó por espacio de seis entradas, en las que solo permitió un imparable y ponchó a seis rivales; la labor del inicialista fue respaldada por Ryan Walker, Keaton Winn y Erik Miller, todos ellos viniendo desde el bullpen para finalizar el juego sin anotaciones en contra.

 

A pesar del buen trabajo que realizaron sus pitchers, la ofensiva de los Giants no tuvo una jornada sencilla, pues el abridor de los Reds también tuvo una actuación destacada. Chase Burns se mantuvo en la loma durante seis capítulos, en los que apenas admitió dos indiscutibles, otorgó un pasaporte y, en cambio, recetó cuatro ponches.

Las únicas tres anotaciones del encuentro cayeron hasta la parte alta del séptimo inning, ya sobre los relevistas de Cincinnati. Luis Arraez comenzó la tanda poniéndose en circulación gracias a un error defensivo y la ‘Regadera‘ pudo pisar el pentágono después de un doblete de Matt Chapman.

Después, Jung Hoo Lee se trajo la segunda a la pizarra con un indiscutible y el tres por cero llegó con cortesía a un elevado de sacrificio de Casey Schmitt. Todas las rayitas se cargaron a la cuenta de Brock Burke, quien apenas pudo retirar dos tercios y terminó anotándose su primera victoria de la temporada.

 

En la recta final del encuentro, el ambiente se puso tenso, luego de que Connor Phillips, relevista de Reds, fuera expulsado en el octavo episodio. Cuando cayó el out 27 y se concretó la victoria de San Francisco, Miller comenzó a gritar cosas contra los jugadores de Cincinnati, quienes saltaron al terreno de juego y las bancas se vaciaron, aunque todo quedó en empujones sin pasar a mayores.

 

Fuente: Tribuna del Yaqui