San Francisco, Estados Unidos.- Luego de haber perdido los primeros dos encuentros de la serie, los Dodgers necesitaban un desempeño destacado por alguno de sus elementos para evitar la barrida y fue ahí donde destacó Tyler Glasnow. El lanzador derecho firmó una joya desde la loma y, tras ponchar a nueve rivales, comandó a Los Ángeles para que rescataran el juego del honor ante San Francisco.

Glasnow se sumó a la ola de lanzadores que se han acercado al ‘no-no’ en lo que va de la temporada; el experimentado inicialista trabajó por espacio de ocho capítulos en los que el único daño recibido fue un imparable, mientras que recetó nueve ponches. Tanner Scott se encargó de completar la labor por los visitantes, retirando la novena entrada sin complicaciones para redondear la gran actuación monticular.

 

Los ceros en la pizarra se rompieron en la apertura del segundo rollo cuando los Dodgers inauguraron el casillero de las anotaciones. Con un out en la cuenta, Max Muncy negoció pasaporte y fue el propio antesalista quien logró pisar el pentágono luego de un sencillo de Dalton Rushing por todo el jardín central.

La mínima diferencia en el marcador se mantuvo hasta la parte alta del cuarto episodio, cuando llegaron las carreras restantes para la novena visitante. Kyle Tucker comenzó la tanda con doblete, seguido por otro extrabase de Muncy, colocando el dos por cero parcial; la tercera rayita llegó cortesía de Hyeseong Kim, quien con un sencillo al jardín izquierdo permitió que Max volviera a timbrar.

 

Todo ese daño se cargó a la cuenta de Logan Webb, quien se llevó su tercer descalabro de la temporada, dejando una efectividad de 4.86. En contraparte, la ofensiva de los Giants se vio completamente maniatada por los lanzamientos de Glasnow, quien mantuvo el juego sin hit ni carrera hasta el cierre del cuarto inning, cuando Luis Arráez se convirtió en el único local en conectar un imparable.

Además de ese indiscutible, Arráez también negoció un pasaporte y Heliot Ramos fue el último que se puso en circulación gracias a un error defensivo de los Dodgers. Scott fue quien se encargó de bajar la cortina y, además de apuntarse su primer salvamento del año, permitió que Los Ángeles se mantuvieran en la pelea por el liderato de la División Oeste, donde empatan en récord con los San Diego Padres.

 

Fuente: Tribuna del Yaqui