Ciudad de México.- Los Red Sox quieren volver a ser contendientes para alcanzar el título de la Serie Mundial 2026 y para ello, comenzaron a realizar ajustes en su cuerpo técnico en este inicio de temporada. Tras su mal paso en el primer mes de actividad, la novena de Boston notificó el despido de Alex Cora y otros integrantes del banquillo rojo, en una decisión que sacudió al entorno del equipo.

El movimiento masivo también involucró a Jason Varitek, un legendario exjugador de los Red Sox que actualmente se desempeñaba como coach de planificación de juego. A la vez, el instructor de banca, Ramón Vázquez, y el coach de bateo, Peter Fatse, fueron separados de sus cargos en un anuncio simultáneo.

 

En la campaña anterior, la novena bostoniana alcanzó las 89 victorias, cantidad que le permitió ingresar a la postemporada por primera ocasión en cuatro años. Es por ello que para el 2026 se habían creado buenas expectativas en torno a los Red Sox, las cuales fueron derrumbadas con un fatídico arranque que los puso con récord de 1-5.

Boston ocupa el sótano de la División Este de la Liga Americana, factor que terminó siendo la gota que derramó el vaso en el cambio de timonel tras apenas un mes de acción en Grandes Ligas. El récord de 11 triunfos por 17 derrotas no solo lo deja en la última posición de la zona, sino que también lo relega entre los peores equipos de toda la MLB, algo inaceptable para una franquicia con la historia de los Red Sox.

 

Luego de varios rumores, el despido de Alex y parte de su cuerpo técnico se oficializó mediante un comunicado oficial publicado en las diferentes redes oficiales del equipo. A través de la misma publicación, se informó que Chad Tracy, quien fungía como entrenador en Triple A, asumirá el rol de manager interino para los próximos compromisos en lo que se designa a quien se desempeñará en ese cargo de manera definitiva.

 

La notificación sobre el despido de Cora sorprendió a los aficionados, ya que este llegó luego de la contundente victoria que tuvieron sobre los Orioles. Un rally de 10 anotaciones en la última entrada fue la clave para que Boston aplanara a Baltimore y de paso cortara una racha de cinco derrotas consecutivas, aunque ni eso evitó la reestructura.

Fuente: Tribuna del Yaqui