Hermosillo, Sonora.- Sólo las mamás de deportistas saben lo que significa apoyar a sus hijos en su desarrollo atlético. Pero cuando se trata de madres que fueron deportistas de alto rendimiento, esa dedicación y los resultados que obtienen sus hijos cobran un significado diferente, incluso mucho más satisfactorio que subir al podio y ganar una medalla.
A finales de la década de los noventa y principios del nuevo milenio, Norma Bernal escribió su nombre con letras de oro en la natación de México. Seleccionada nacional durante varios años, llegó a ser considerada la mejor en la modalidad de pecho y ahora, como mamá de Renata, una destacada voleibolista, ha encontrado en los triunfos deportivos una nueva dimensión.

Norma se destacó como atleta de alto rendimiento
“Como exatleta de alto rendimiento, durante muchos años viví la disciplina, el cansancio, los sacrificios, las derrotas, los triunfos y las selecciones, pero sobre todo, la enorme satisfacción que deja el deporte. Pero hoy, siendo mamá de una hija voleibolista y un hijo pianista, descubrí una emoción todavía más grande al ver a mis hijos luchar por sus sueños”, aseguró.

Renata sigue los pasos de su madre dentro
Con la nostalgia de esos recuerdos que se agolpan en su mente, explicó: “Ahora entiendo a mis papás: todas las desveladas, los nervios antes de la competencia y el orgullo silencioso desde las gradas, con el corazón latiendo en cada prueba y en cada logro”, puntualizó.
Pasión heredada
Además de ser una destacada gimnasta y miembro de una familia referente de esta disciplina —su hermano César es juez internacional y ha sancionado hasta Juegos Olímpicos; Maricarmen y Carlos también son entrenadores—, Lourdes Valenzuela ahora disfruta las competencias igual o más que antes, porque aunque ya no es ella quien se sube a los aparatos, sí lo hacen sus hijos.
“Disfruto mucho esta etapa. Creo que cada vez que les toca competir a mis hijos lo disfruto más y más; al ser mamá y entrenadora no es que no quiera que busquen la perfección en cada ejecución, pero la verdad es que, conforme ha pasado el tiempo y se han desarrollado, lo que más busco es que lo disfruten y sean felices”, comentó.

Lourdes trata de apoyar y estar para su hija en cada competencia
La entrenadora de la selección sonorense de gimnasia tiene además la satisfacción de viajar a competencias como la Olimpiada Nacional, donde siente el orgullo de ver competir y ayudar a sus hijas y alumnas a seguir poniendo muy en alto el nombre de Sonora en cada evento en el que participan.
Fuente: Tribuna del Yaqui
