Sidney, Australia.- En medio de las acusaciones en contra de la famosa cantante estadounidense, Katy Perry, a través de medios australianos, el que supuestamente era gerente del bar, en el que la artista aparentemente cometió un acto de agresión sexual en contra de la famosa actriz y productora de cine australiana, Ruby Rose, dejando en claro que ambas “estaban ebrias”, ¿acaso sí hay delito que perseguir?

El pasado lunes 13 de abril del 2026, la actriz de Gotham y Batwoman, mediante la red social Threads, comentó que “Katy Perry me agredió sexualmente”, en un post en el que se veía a la intérprete de Fireworks bromear sobre la presentación de Justin Bieber en el Festival de Coachella, en el que narró lo que pasó, como el hecho de que supuestamente le puso su “apestosa vag… en la cara”, provocando que supuestamente vomitara.

Tras esto, el pasado miércoles 15 de abril del 2026, el sargento interino Paul Hogan, de la policía del estado de Victoria, informó por medio de un comunicado, que se tomó la decisión de abrir una investigación en contra de la intérprete de Roar: “Los detectives del Equipo de Investigación de Delitos Sexuales y Abuso Infantil de Melbourne están investigando una agresión sexual ocurrida en Melbourne en 2010. Se ha informado a la policía que el incidente tuvo lugar en un local con licencia para servir alcohol situado en el distrito financiero central de Melbourne”. La ex de Orlando Bloom no ha reaccionado al respecto.

Ahora, en medio de esta situación, a través del medio de comunicación australiano, Herald Sun, quien se supone era el gerente de la discoteca de Spice Market, lugar de los hechos, declaró que presenció la visita de la creadora de California Girls en dicha discoteca la noche en que presuntamente pasó la agresión, y que él en ningún momento vio que Perry se hubiera propasado de alguna manera con la estrella de The Orange Is New Black.

Según el antiguo gerente, declaró que sí vio a la estrella de Hollywood y a Perry en el mismo ambiente, y que tanto Ruby como la intérprete de Dark Horse “habían bebido demasiado”, y que estaban en estado de ebriedad, pero que en ningún momento en el que coincidieron hubo algún tipo de acto indecente y que tampoco hubo reportes de que alguien vomitara en esa noche, incluso afirma que se fueron “en buenos términos”.

Fuente: Tribuna del Yaqui