Monterrey, Nuevo León.- El mundo del entretenimiento vive un nuevo episodio de fricción tras las palabras de Poncho de Nigris, quien decidió dar su versión sobre los recientes ataques de Karely Ruiz. La molestia surge de un mensaje donde la creadora de contenido enfatizó su autonomía al declarar “No soy esclava de nadie”, después de que se hiciera pública su integración al Supernova Génesis 2026, tras la salida de Lupita Villalobos por complicaciones de salud.

Ante el revuelo causado, Poncho optó por explicar su vínculo con los hechos. De Nigris aclaró que su papel no es el de un representante directo de Karely, sino el de un socio que fundó Ring Royale, entidad que sostiene compromisos legales con los participantes de sus espectáculos. Según sus palabras, el malestar no nace de un deseo de control, sino de la forma en que se gestionaron los movimientos laborales a sus espaldas y sin transparencias.

De Nigris fue enfático al describir cómo se enteró de los nuevos planes de la influencer: “Se coordinaron sin avisar ni preguntar. A escondidas se comenzaron a negociar temas de su participación”. Para el empresario, este modo de actuar ignoró los acuerdos que se pactaron mucho tiempo antes, entre los que se establecía que los involucrados debían esperar 6 meses antes de aparecer en cualquier otro espectáculo de boxeo, una regla que, según su testimonio, se pasó por alto.

A pesar de tener la facultad legal para exigir compensaciones por el incumplimiento de contrato, el regiomontano aseguró que prefirió mantener la paz. “Accedí a NO COBRAR NI PENALIZAR. No he recibido ningún peso”, afirmó con firmeza, buscando desmentir los rumores que sugerían un interés económico oculto en su reclamo. Su intención, según explica, era proteger la integridad de su empresa sin afectar el bolsillo de la creadora.

Por otro lado, De Nigris lanzó una acusación contra los organizadores del evento rival, señalando que intentaron desestabilizar a su grupo de peleadores mediante ofertas de dinero. Esta situación aumentó su descontento, pues considera que se rompió la ética profesional que debe imperar en la industria. Al finalizar su mensaje, mostró su asombro ante el tono usado por Karely: “Me sorprende la manera de dirigirse públicamente”.

Fuente: Tribuna del Yaqui