Nueva York, Estados Unidos.- La alfombra de la Met Gala 2026 volvió a llenarse de trajes llamativos y referencias a la moda, pero uno de los momentos más comentados de la noche fue la aparición de Bad Bunny, quien optó por una propuesta que fue más allá de lo visual, llegando con bastón, arrugas y lleno de canas.
Bajo la temática de ‘La moda es arte’, que indaga sobre cómo la moda se relaciona con distintos tipos de cuerpo, el llamado ‘Conejo malo’ llegó al controversial evento con al menos 30 años de más; y es que se caracterizó como una versión envejecida de él mismo, subiendo las escaleras del inmueble con aparente dificultad, dando visibilidad a la etapa de la vejez.

¡Irreconocible! Bad Bunny envejece 30 años con impactante transformación en la Met Gala 2026
Vestuario de Bad Bunny en la Met Gala 2026
Para lograr su transformación, utilizó maquillaje prostético en cara, cuello y manos; además de una peluca y barba grises para simular el paso del tiempo. El resultado fue arrugas marcadas, manchas y cambios de volumen en la piel que hicieron el aspecto hiperrealista.
A este concepto se sumó un vestuario sobrio, completamente en negro, que contrastaba con el nivel de detalle del maquillaje. La silueta clásica, acompañada de un lazo de gran tamaño en el cuello y un bastón, además de accesorios dorados que terminaron por construir una imagen elegante pero cargada de intención.

¡Irreconocible! Bad Bunny envejece 30 años con impactante transformación en la Met Gala 2026
¿De dónde es el traje que usó Bad Bunny en la Met Gala 2026?
Detrás de este vestuario no está una casa de alta costura tradicional. Bad Bunny volvió a colaborar con la firma española Zara; el esmoquin fue desarrollado como un diseño especial en conjunto con la marca, replicando una estrategia que el cantante ya había utilizado en otros eventos internacionales.
Completó su gran y controversial aspecto con joyería de Cartier, incluyendo un reloj de archivo de 1995, sumando otra capa al discurso sobre la temporalidad; la elección en la ropa no es menor, ya que rompe con la lógica habitual de la Met Gala, donde predominan firmas de lujo.
Fuente: Tribuna del Yaqui
