Los Ángeles, Estados Unidos.-Hace cuatro semanas, la estrella deRamboy su esposa, la empresaria,Jennifer Flavinsacudieron al mundo de a farándula estadounidense después de confirmar que, tras 25 años de matrimonio, habían decidido continuar por caminos separados, motivo por el que ella realizó lasolicitud formal de divorcioen el estado deFlorida; sin embargo, parece ser que el amor entre estos dos fue mucho más grande, ya que, terminaron por reconciliarse.

El pasado lunes, 19 de septiembre, el intérprete deRockycompartió un par defotografíasen su cuenta oficial deInstagramen donde se podía ver a él caminando con suesposaen lo que parece ser unjardín, mientras ambos se sostenían las manos, el histrión subtituló la foto con la palabra: “Maravilloso”. Si bien, en aquel momento, éste no dio más detalles, muchas personas comenzaron a especular que la pareja había decidido continuar unida, mientras que otros consideraron que se trataba de una actitud perturbadora por parte de la estrella de cine, incluso llegaron a tacharlo de no haber superado su relación.

Sylvester Stallone y su esposa se reconcilian
Sylvester Stallone y su esposa se reconcilian
Créditos: Instagram

Grande fue la sorpresa de muchos cuando el manager de Jennifer se contactó con el medio estadounidense,Page Six, para confirmar las sospechas de miles y es que, ambos se reunieron en casa y resolvieron sus diferencias, lo que los llevó a retractarse del divorcio. El representante declaró que “ambos están extremadamente felices”. Por otro lado, el mismo medio logró corroborar que, en efecto, laorden de divorciofue suspendida.

Esta reconciliación podría ser tomada como toda una sorpresa para los fanáticos de la pareja y es que esta vez parecía que las cosas iban en serio, ya que, Flavin ya salía de casa sin su anillo de bodas, mientras que el actor deInvenciblesse mandó retirar dostatuajesque hacían referencia al gran amor que, se supone, sentía por su esposa, lo que recuerda un poco a lo queChristian NodalyLupillo Riverahicieron luego de su separación deBelinda.

Fuentes: Tribuna