Miami, Estados Unidos.-Hace unos momentos el reconocido actor mexicanoPablo Lylepor fin conoció el veredicto de su caso dehomicidio involuntarioy se enteró que la Corte Criminal de Miami-Dadelo declaró culpable. Como se recordará, desde 2019 el artista dejó el espectáculo luego de involucrarse en unincidente vialen calles de Miami, Florida, que finalizó con la muerte del cubanoJuan Ricardo Hernández.
En videos revelados por los medios de comunicación se puede ver que el exprotagonista de telenovelas deTelevisadescendió de su automóvil y dio uncertero golpea Juan Ricardo, el cual provocó su muerte días después. De esta forma el actor originario deMazatlán, Sinaloa,fue señalado por homicidio imprudencial y debido a la pandemia, su caso se fue retrasando hasta que este martes 4 de octubre por fin tuvo un veredicto final.

El jurado encargado del caso resolvió que el mexicano, quien es conocido por su actuación en melodramas comoMi adorable maldiciónyCorazón que miente, fuedeclarado culpabledel delito que se le acusa y se espera que en los próximos días la juezaMarisa Tinkler Méndez, al frente del caso en la Corte Criminal de Miami-Dade, dé a conocer la cantidad de años que el intérprete pasará en prisión luego de causar la muerte del cubano.
Hasta el momento se desconoce si se tomarán en cuenta los 3 años que Pablo pasó enarresto domiciliariopara su pena condenatoria, la cual podría alcanzar hasta los15 años de prisiónsegún expertos. Una de las situaciones que más llamó la atención en la sesión donde el actor fue declarado culpable fue queAna Araujomanifestó que seguía siendo su pareja pese a que en meses pasados lo llamóexesposodurante su podcastMy Wellness Friend.
Incluso Ana había sido vinculada sentimentalmente con otro hombre, quien es el comentarista deportivoMarc Crossasy hasta se especuló que le había pedido el divorcio al protagonista de la cintaMirreyes VS Godínez. Sin embargo, esta tarde la empresaria mexicana dejó claro que sigue apoyando a Lyle y hastase despidió de él dándole un besoen la boca justo antes de que los oficiales le volvieran a colocar las esposas.

Fuente: Tribuna