Los Ángeles, Estados Unidos.-El pasado lunes, 28 de noviembre, un afamado y queridocomedianteadmitió ante su audiencia que, tras haber sido sometido a unacirugía de cadera, después de haber sufrido unaccidentemientrasjugaba baloncesto, lo hizo sentir bastante “viejo”, sobre todo porque luego de ello, tanto su esposa como sus dos hijas tuvieron que ayudarlo a atarse lasagujetasen su periodo de recuperación.
Adam Sandleres un actor, comediante, productor y guionista sumamente famoso, quien debutó como cómico en el conocido programa deNueva York,Saturday Night Live, desde donde saltó a la fama, para tiempo después incursionar en elcine, donde obtuvo aún más fama con producciones comoMr. Deeds,Clic,Little Nicky,Deuce Bigalow Maie Gigolo,Happy Gilmore,Bulletproof,The Wedding Singer, entre otras.
Si bien, Sandler ha provocado millones de risas a lo largo de su carrera, esto no evitó que recién el pasado mes de septiembre pasara por un mal trago y es que, según algunos informes, el histrión sufrió una inesperada caída mientras jugababaloncesto, lo que provocó que recibiera una intervención quirúrgica en la cadera, misma que de la que, aún después de dos meses, continúa recuperándose e incluso ha sido captado andando con unbastón.
Recién el pasado lunes, Adam se presentó a losPremios Gotham 2022, donde confesó para el medio estadounidense,Page Six, que después de haber pasado por dicha experiencia había comenzado a sentirse “viejo”: “Solo es doloroso decirlo en voz alta. Digo fue por el baloncesto, por lo que se siente un poco menos duro, pero luego al no poder atarme loszapatos, no me sentí fuerte, sino por el contrario”, aclaró el famoso.
Por otro lado, Sandler destacó que tanto su esposa,Jackie Sandler, como sus hijas,Sadie, de 16 años, ySunny, de 14, fueron “amables” con él y hasta se turnaron para atar sus zapatos, esto a pesar de que no se comportó como un paciente modelo: “Fueron amables al respecto. No siempre fui un paciente ideal después de la cirugía. Grité mucho, luego me calmé y comí algo”, aseguró el famoso.
Fuentes: Tribuna