Los Ángeles, Estados Unidos.-Durante el mes de agosto,Jennifer LopezyBen Affleckocuparon todos los titulares de los medios de farándula, debido a que luego de 20 años, los ahora conocidos comoBennifer 2.0, lograron contraer nupcias en una exquisita y lujosa ceremonia en la finca del actor deGone Girl, enGeorgia, de la cual, pocos detalles han salido a la luz, ya que, la pareja decidió ser sumamente discreta en todo lo relacionado a la recepción.

A cuatro meses de este espectacular evento, la protagonista deSelenalogró paralizar a todos sus seguidores después de revelar que sufamilia, en realidad, no teníadinero. Pero ¡tranquilo! La cantante deOn the floorno se refiere a que actualmente tengaproblemas financieros, de hecho es una de las estrellas deHollywoodcon mayor valor monetario, ya que, su fortuna oscila en los400 millones de dólares; sin embargo, esto no siempre fue así.

Jennifer Lopez
Jennifer Lopez y Ben Affleck se casaron en abril en Las Vegas

Como algunos ya sabrán, Jennifer proviene de unafamilia de inmigrantes latinosoriginarios dePuerto Rico, mismos que se instalaron en elBronx, enNueva York, distrito de laGran Manzanaque es principalmente conocido porque ahí viven gente de bajos recursos. Resulta ser que, recientemente, la también cantante, recordó sus inicios, a través de su portalOnTheJLO, donde compartió que su posesión preferida era unamanta de lana.

Jennifer inició su mensaje explicando que no tenían mucho dinero: “Una de las cosas más reconfortantes que tuve mientras crecía era una manta que me picaba mucho. Sé que suena loco, pero era la manta que tenía desde que tenía 6 años hasta que fuiadolescentey me encantaba. Era roja, naranja y blanca y era mi versión de un ‘Snuggy’. Crecer en Nueva York cuando hacía frío, había algo muy reconfortante en esa manta cálida sobre mi piel”.

La celebridad deExperta en BodasySueño de amormencionó que lo más cercano que ha podido encontrar a esa manta, son unascobijas Hermes de lanaque le recuerdan la picazón de antaño, hecho que provoca burlas en su familia, incluso por parte de Ben, quien regularmente le pide que se deshaga de la cobija: “A veces Ben y los niños se burlan de mí porque me gusta la sensación de picazón de la lana contra mi piel, pero me recuerda mi infancia”, confesó la celebridad.

Fuentes: Tribuna