Ciudad de México.-Una querida protagonista deTelevisa, quien lleva 19 años en las filas de la televisora,se viste de lutoy aparece en redes delprograma Hoyrecordando una de las pérdidas más dolorosas que ha sufrido. Se trata deAngelique Boyer, quien atravesó la trágica yrepentina muertede su madreSylvie Rousseaula noche del 17 de junio de 2014 a los 49 años, después de experimentar una serie de complicaciones a raíz de unatercera cirugía a corazón abierto.
Como se recordará, la actriz de origen francés debutó en las filas de latelevisora de San Ángelen el 2004 y ha participado en telenovelas comoRebelde, Teresa, Lo que la vida me robó, Tres Veces Ana, Amar a Muerte, Imperio de mentirasyVencer el pasado. Tras este último proyecto, anunció que se retiraría un tiempo de la pantalla chica, sin embargo, vuelve muy pronto enEl Amor Invencible, la cual protagoniza junto aDanilo Carreracomo su galán,Daniel Elbittar, Marlene Favela, Lety Calderón, entre otros.
La novia del argentinoSebastián Rulliapareció en la cuenta deTwitterdelprograma Hoypues recordó uno de los momentos más difíciles de su vida. A casi nueve años de la partida de su madre, doña Sylvie Rousseau, la actriz abrió su corazón y conmovió al recordarla cuando fue cuestionada sobre cómo celebraba lasfiestas decembrinasen casa. Comparando cómo las pasaba enFranciay luego en México, dijo: “La diferencia es que en México se dan los regalos en Día de Reyes y en Francia nada más se da Santa Claus, pero es lo mismo”.
Y agregó: “Recuerdo las cenas que hacía mi mamá, que hacía los típicos platillos franceses. Veía a mi abuela y a mi mamá con los regalos para consentirnos y siempre lo lograron; siempre fuimos muy, muy consentidos”, manifestó. Angelique detalló que su mamá era una gran cocinera, talento que heredó a su hermano, quien se convirtió enchef profesional: “Tengo un hermano chef; mi madre era excelente cocinera, así que trato de tener la práctica”, compartió.

Angelique aplaudió la gran determinación que tuvieron sus padres almudarse a Méxicoy adaptarse a la cultura, pero sobre todo la forma en que la criaron. “Fuimos una familia muy unida; también de padres muy trabajadores. Mi papá me enseñó la disciplina y el entregar todo a tu trabajo, cuando amas todo lo que hagas. No llegué en cuna de oro, conocí a unos papás muy trabajadores, muy luchones, que llegaron a un país a adaptarse culturalmente en todos los sentidos; a amar a México más que muchos mexicanos. No había domingo que no fuera familiar y todo eso ya se acabó”, concluyó.

Fuente: Tribuna