Nueva York, Estados Unidos.-Recientemente, uno delos actores más entrañables de la industria cinematográfica de Hollywood, lanzó a la venta sulibro de memorias, en donde habla de experiencias desgarradoras por las que tuvo que pasar, entre ellos se encuentra la ocasión en la que su exesposa se llevó a sushijos, para que el histrión no los volviera a ver jamás, cosa que dio inicio a una dura década para el famoso.

Se trata dePaul Dooley, quien es principalmente conocido, precisamente, por sus papeles de padre en elcine, tal es el caso deSixteen Candles,Una novia fugitivayCome Away Home, aunque también cuenta con otros éxitos lejos de dicho rol, tal es el caso deUna pareja perfecta,PopeyeyLos Muchachos del Verano. Si bien, los triunfos laborales no paraban de llegar, el famoso sufría su propio drama en la vida real.

Según declaraciones sacadas del libro:Movie Dad: Finding Myself and My Family, On Screen And Off, él pasó cerca de 10 años lejos de sus hijos, ¿la razón? Luego del proceso de divorcio con su primera esposa, éste veía frecuentemente a sus pequeños, pero luego de haber pasado un verano espectacular con ellos, la mujer decidió que ya no permitiría que el histrión viera nuevamente a sus niños, por lo que el día de su siguiente reunión solo recibió una carta en la que se leía: “Me voy. Me llevo a los niños. No vamos a volver”.

El histrión describió que aquella fue la última vez que vio a su hijo,Adam, y a su hija,Robin. Él reveló que, después de leer las letras en aquel papel, entró en un periodo de negación y consideró que todo volvería a la normalidad, pero esto no fue así. Paralelamente continuó recibiendo muchos papeles de padres de familia, lo que de alguna manera le recordaba que él mismo había perdido a sus dos niños.

Si bien, el actor contrató detectives privados e intentó denunciar el rapto ante la corte, al final del día terminaba por detener todos sus intentos de encontrar a sus hijos, por temor a que esto los afectara aún más. Luego de 10 años, su hijo, Adam, de ahora 18, lo encontró mediante a una guía telefónica deNueva York. Ambos acordaron encontrarse en una habitación dehotel: “Para mí fue una celebración. A los pocos días se mudó a mi apartamento. Nuestro reencuentro fue completo”. Tiempo después, se reunió con su hija, Robin, a quien visita frecuentemente, pese a que vive del otro lado del país.

Fuentes: Tribuna