Ciudad de México.- Pablo Monteroera un cantante de lamúsica regional mexicanay un actor reconocido enTelevisa, sin embargo, lo que pudo ser una prolífica carrera en la industria del espectáculo terminó por hundirse gracias a las polémicas que rodearon al famoso debido a suadicción con la bebida; la última de ellas ocurrió al final de las grabaciones deEl último rey: Elhijo del pueblo, bioserie basada en la vida deVicente Fernández, a las cuales el histrión no se presentó, a pesar de ser el protagonista de la novela.

Por otro lado, semanas atrás, Pablo fue acusado de cometerabusoen contra de una menor enChiapas. Es en el medio de todo esto que el cantante de temas comoQue me digan viejoyHay otra en tu lugardecidió tomar una radical decisión, la cual fue implantarse unchippara regular su necesidad de ingeriralcohol, noticia que dio al brindar una entrevista al comunicadoGustavoAdolfo Infante, quien también es usuario de este método.

Es un tratamiento muy importante enEstados Unidosque sirve para muchas cosas de tu salud, entonces ahorita estoy llevando ese tratamiento, es un implante

Pablo Montero destacó que había tomado la decisión de aplicarse el implante porque quería darle un buen ejemplo a sus hijas, asegurando que se trata de un método que puede cambiar la vida de quien lo utilice: “Yo quiero darles un buen ejemplo a mis hijas. Con el tratamiento que traemos tú sabes cómo te cambia la vida, ves más claras las cosas, estás en paz, piensas las cosas antes de actuarlas, dejas de ser impulsivo. Te ayuda a muchas cosas”.

Como era de esperarse, luego de que trascendió esta noticia, muchas personas se cuestionaron qué clase de chip era el que Montero se implantó y aunque no brindó el nombre, es posible que se trate dePellet Antioalcohol, el cual, según información deClínica Chile, se inserta en laregión abdominal. Según se sabe, este chip contiene una sustancia que provoca que el organismo del usuario rechace inmediatamente lasbebidas alcohólicas, por lo que dejan de tomar.

Cabe señalar que este tratamiento tiene una duración de entre cuatro a ocho meses, dependiendo del usuario. Si bien, los pacientes y sus familias notan un cambio inmediato, en el usuario, es necesario que éste lleve un seguimiento externo, puesto existe la posibilidad de que la persona vuelva a recaer luego de que concluya su régimen. También es menester señalar que no cualquiera puede usarlo, ya que tiene restricciones conpacientes neuro-psiquiátricos,mujeres embarazadas,hipertensosy gente condiabetes.

Fuentes: Tribuna