Ciudad Obregón, Sonora.-Con un lapidario 8-3 en la votación de los ministros, laSuprema Corte de Justicia de la Nación(SCJN) declaró inconstitucional e inválida la reforma legal de 2022 que transfirió a laGuardia Nacionala laSecretaría de la Defensa Nacional(Sedena).
Un duro golpe para el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien ha impulsado desde el inicio de su sexenio la militarización de las fuerzas policiacas de carácter civil, esto para apuntalar su estrategia basada en darle más poder, recursos y obligaciones tanto al Ejército como a la Marina.
El proyecto, presentado por el ministroJuan Luis González Alcántara Carrancá, fue respaldado por la ministra presidenta Norma Piña, así como porMargarita Ríos Farjat,Alberto Pérez Dayan, Javier Laynez, Jorge Pardo, Alfredo Gutiérrez, Luis María Aguilar, además del propio González Alcántara.
En contra estuvieron los ministros mas cercanos al oficialismo: Yasmín Esquivel, esposa de un contratista amigo del presidente López Obrador y acusada de plagiar sus tesis de licenciatura y doctorado, Loretta Ortiz, impulsada directamente por el mandatario para ocupar una silla en la Corte, y el ex ministro presidente Arturo Zaldívar, a quien, en su momento, se le intentó aumentar su tiempo presidencial.
Los ministros a favor del proyecto insistieron que el pase de la Guardia a la Sedena contradice claramente a la Constitución, ya que allí se puntualiza que el cuerpo policiaco nació con carácter civil, nunca militar, un argumento que no pareció suficiente para Ortiz, Zaldívar y Esquivel, que defendieron el acto al considerar que no se pierde el rasgo civil.
Tras la resolución, la Guardia Nacional tendrá que volver a estar bajo control de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), responsable de la estrategia federal de seguridad pública, al menos en el papel.
- Duro golpe
La misma mañana de ayer, el presidente López Obrador dijo en su conferencia matutina que “sería un error garrafal” si la Corte aprobaba echar abajo el pase de la Guardia Nacional a manos de la Sedena, agregando que permanecer bajo el yugo castrense “la única manera de que se mantenga como hasta ahora, como una corporación para auténticamente defender, proteger a los ciudadanos, es que dependa de la Secretaría de la Defensa, porque esto significa profesionalismo, disciplina, honestidad y rectitud”.
Pese a los claros y puntuales señalamientos de que ha buscado con ahínco la militarización de la Guardia Nacional, el presidente los ha rechazado; particularmente en el caso de la Guardia Nacional, ha dicho que el modelo se emuló de otros países, además de que el Ejército mexicano no pertenece a las elites sino que es “surgido de abajo, del pueblo” y eso, en un peculiar razonamiento, le da un carácter de “pueblo uniformado” incapaz de actuar en contra de los intereses ciudadanos.
- Celebran
Claudia Ruiz Massieu, una de las senadoras que lideró la discusión en el pleno, así como la acción de inconstitucionalidad antes referida, celebró la decisión de la Corte, al reafirmar que “pasar a la Guardia Nacional a control de la Sedena sí es militarizar un cuerpo que debe ser civil por mandato constitucional. Lo dijimos en el Senado y ocho ministros lo confirmaron. Se invalida uno de los intentos militaristas de este mal gobierno”.
Por su parte, Javier Martin Reyes, abogado y experto en derecho constitucional, dijo que la decisión de los ministros “demuestra que muy a pesar del bloque obradorista hay una mayoría en la Corte que puede tomarse en serio la independencia judicial; aunque no le guste al presidente, hoy (ayer) fue un buen día para los derechos y la Constitución.
El también senador Emilio Álvarez Icaza advirtió que “se les dijo, la Guardia Nacional es un cuerpo civil con mandos civiles. Ese fue el gran acuerdo por consenso del Poder Legislativo, que el presidente y su partido traicionaron”.
María Elena Morera, presidenta de Causa en Común, dio un reconocimiento a los ocho ministros “que hicieron valer la Constitución por encima de las ilegalidades que comete el presidente”.
- Suma derrotas
No han sido buenos días para el oficialismo. Luego de que ayer la Suprema Corte declarar inconstitucional el pase de la Guardia Nacional a la Sedena, el gobierno federal y Morena sumaron otra derrota.
Hace una semana, el presidente López Obrador eliminó su iniciativa para que las aerolíneas internacionales realizaran cabotaje, esto después de la presión de la industria; ayer mismo se consideró que la Ley Minera, otra de las propuestas presidenciales no se votará sino hasta mediados de año.
Pero, sin duda, el fracaso más doloroso fue el freno al intento de acotar al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, la cual se cayó por la presión ciudadana y de las organizaciones civiles, luego de que incluso la oposición respaldó en un inicio la intención morenista.
La discusión en la Suprema Corte de Justicia se dio por la acción de inconstitucionalidad que senadores de oposición presentaron tras el decreto del pasado 9 de septiembre, que dio cabida a que la Sedena controlara a la Guardia Nacional.
Fuente: Tribuna