Ciudad de México.-Delia Quiroa, madre buscadora deTamaulipas, publicó en redes sociales una carta dirigida alíderesde los principales cárteles con la intención de poner un freno a la desaparición de personas en el país, un crimen que es ya casi una pandemia.

La misiva se viralizó y fue respaldada por cientos de familiares de desaparecidos, que ven en ello una luz de esperanza, pues básicamente Delia lo que dijo fue que los colectivos confían más en el crimen organizado que en las propias autoridades.

Queremos que (los criminales) agarren la onda, que no pueden seguir desapareciendo personas y que cada quien debe asumir las consecuencias de sus actos y, mientras tanto podemos pactar, que cesen las desapariciones”, explicó Quiroa a medios nacionales.

Como respuesta a ello, el presidente Andrés Manuel López Obrador respondió positivamente a la pregunta de si respalda el pacto de paz propuesto por la activista, es decir, aprobar una tregua con los criminales con tal de erradicar las desapariciones.

Todo lo que signifique hacer a un lado o no usar la violencia, lo apruebo (…) hay agresiones entre bandas, hay agresiones que se presentan en contra de Fuerzas Armadas o de policías estatales, hay enfrentamientos entre organizaciones criminales y Fuerzas Armadas, y policías también…y hay pérdida también de vidas humanas de gente inocente. Entonces la violencia es irracional y vamos seguir buscando la paz, conseguir la paz y en eso estamos. Y si hay una iniciativa de ese tipo, claro que la apoyamos”, afirmó.

Para el presidente, lo importante es conminar a los traficantes a “comportarse como buenos ciudadanos”, pues, a su entender, “siempre hay salidas para los que no quieren usar la violencia”.

Como suele, el mandatario aprovechó la recta que le mandaron para hablar de sus programas sociales, que desde su perspectiva han ayudado a disminuir la cantidad de jóvenes que trabajan para los grupos criminales: “estoy seguro de que ya cada vez son menos los jóvenes que se detienen en actividades delictivas”.

El lunes, el presidente no tuvo empacho en aceptar que los servidores de la nación, es decir, la burocracia creada para la repartición de los programas sociales, “son respetados” por el crimen organizado.

Hay casos en donde detienen a alguien de los que trabajan en las comunidades, algún grupo de la delincuencia, pero como usan un chaleco ya los identifican y los respetan”, expuso sin presentar datos ni detalles de la presencia de células criminales en diversos territorios del país.

  • Más duro

Mientras no ve con malos ojos las treguas contra el crimen o presume cómo los criminales respetan a los burócratas en campo, el presidente López Obrador ha doblado su apuesta para disminuir el poder del Poder Judicial, al que ya ve como su principal enemigo a un año de la elección presidencial.

El lunes, el titular del Ejecutivo acusó directamente al Poder Judicial de pretender dar un “golpe de Estado técnico” al resolver que debe transparentarse todo lo relacionado con las mega obras, además de suspender definitivamente la tala de árboles en terrenos donde se construye el Tren Maya.

Van a seguir queriendo parar las obras, pero no van a poder porque, de acuerdo con la Constitución, a las leyes, tenemos el derecho de hacer obras en beneficio del pueblo, no se van a poder cancelar las obras, no se puede”, dijo, molesto, en rueda de prensa.

El mandatario no aclaró que ciertamente los ministros de la Suprema Corte, ni los jueces federales, pueden cancelar obras, pero lo que perfectamente pueden hacer es atender recursos, amparos y procesos que le corrijan la plana y la forma de hacer las cosas.

Ya lanzado nuevamente contra los ministros, López Obrador fue al extremo de asegurar que “una cosa es que violen la Constitución (…) y otra es querer dar un golpe de Estado, neutralizando al Poder Ejecutivo, que ya no ejecutemos nada… es cancelar un poder, sería un golpe de Estado técnico”, dijo.

Por si fuera poco, la mañana de ayer, Luis Rodríguez Bucio, subsecretario de Seguridad Pública, acusó desde la Mañanera a varios jueces, entre ellas a Norma Piña, presidenta de la Suprema Corte, de favorecer a criminales con sus fallos.

No satisfechos, por la tarde fue Adán Augusto López, secretario de Gobernación, quien atacó al Poder Judicial, acusándolo de ser tan ineficiente que se convirtió en un lastre que frena el combate a la impunidad y a la corrupción.

No quiero dejar de señalar que la ineficiencia del Poder Judicial, que deja una gran parte de los delitos cometidos sin castigo, continúa siendo un profundo lastre para acabar con la impunidad y la inseguridad, por lo que debemos avanzar todos en la limpieza urgente que ese poder necesita para funcionar correctamente. Solo así el pueblo de México volverá a confiar en los jueces y la justicia”, dijo.

En su defensa, el Consejo de la Judicatura Federal lanzó un video para mostrar el trabajo que hace todo el Poder Judicial, mientras que la ministra Piña recordó que el gobierno y sus seguidores no deben confundir lo legítimo con lo popular, pues lo primero se apega al marco constitucional, respetando los lineamientos de la democracia.

Una cosa es que violen la Constitución (…) y otra es querer dar un golpe de Estado, neutralizando al Poder Ejecutivo… es cancelar un poder, sería un golpe de Estado técnico”, Andrés Manuel López Obrador, Presidente de México.

El Poder Judicial no deja de ser un profundo lastre par acabar con la impunidad y la inseguridad, por lo que debemos avanzar en la limpieza urgente que ese poder necesita”, Adán Augusto López, Srio. De Gobernación.

Fuente: Tribuna