Ciudad de México.-El presidenteAndrés Manuel López Obrador, en sus tiempos de candidato, prometió que acabaría con la desigualdad que por tantos años ha lacerado a lasociedad mexicana, colocando aMéxicocomo uno de los países con las brechas sociales más grandes en el mundo.
El país vive una paradoja, pues mientras tiene a varios de los hombres más ricos del mundo, también alberga a una enorme cantidad de pobres, a cientos de miles de familias que hacen de la precariedad su día a día.
“El gobierno se volcará a reducir las desigualdades, a cerrar las brechas sociales que tanto han lastimado al país”, decía López Obrador en los primeros días de su gobierno, algo que repitió en elConsejo de la Organización de las Naciones Unidas, pero desde una perspectiva global, en donde aseguró tener la fórmula para sacar de la pobreza a 750 millones de personas.
Lo cierto es que los datos lo desnudan, en el actual sexenio la desigualdad no ha hecho más que crecer y los pobres son incluso más que en el gobierno anterior, lo que dice mucho de lo fallido de la ausencia de políticas públicas exitosas.
- Diferencias
Uno de los principales problemas de México está en la brecha entre ricos y pobre, que pese al discurso oficial de que no se robustecería a los “potentados”, al final la situación no ha cambiado ni un ápice.
De acuerdo con datos del Banco de México, del Consejo Nacional de Evaluación (Coneval) y del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), las familias con ingresos más alto reciben 16 veces más que las más pobres, lo que habla de las enormes diferencias socioeconómicas que esto conlleva.
El país no ha encontrado la fórmula para que la riqueza no se acumule en pocas manos y haya una mejor redistribución del dinero; sin que esto signifique que no haya ricos, más bien que todos alcancen el estado de bienestar y que siga existiendo la clase alta”, explica el economista Rogelio Jaramillo.
La situación empeora si se analizan los ingresos familiares sin considerar transferencias de terceros, que puede ser por un trabajo extra, por envío de remesas o apoyos familiares. La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares detalla que la mitad de los ingresos de las familias más pobres les llega a través de programas sociales, remesas o dádivas de terceros.
Por tanto, si se restan a sus ingresos, el promedio que obtienen queda en 1,251 pesos, algo así como 70 dólares al mes, poco más de dos diarios; al tiempo, el de las familias de clase alta llega a los 48,194 pesos, equivalente a 38 veces más.
- Desigualdad laboral
Uno de los puntos más positivos del gobierno de López Obrador ha sido su empuje para mejorar ciertas condiciones de los trabajadores mediante cambios a las leyes y el impulso de mejores prácticas laborales. El alza del salario mínimo es reconocida por expertos como una decisión que ha cambiado el rostro del mercado laboral, castigado durante años.
Pero no ha sido suficiente. Actualmente la mitad de los trabajadores ejercen su oficio en la informalidad y el 47% gana un salario mínimo, esto de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Geografía y Estadística.
Tales condiciones de precariedad se agudizaron con la crisis inflacionaria de 2022 y parte de 2023, pues el poder adquisitivo, ya de por sí mermado, cayó a los mínimos a causa de esta pérdida de valor del circulante.
El Coneval precisa que actualmente se requieren 4,278 pesos para cubrir la canasta básica, mientras que el salario mínimo es de 6,233 pesos mensuales; sí, ese monto permite cubrir la canasta, pero complica el pago de otro tipo de servicios o de vivienda digna, incluso el sustento de hijos
- Sin tolerancia
De acuerdo al economista Diego Castañeda, la sociedad mexicana tendría que ser menos tolerante a la desigualdad y “volverla un tema político ante la inexistente exigencia generalizada de reducirla”.
Para esto, Catañeda ve necesaria una reforma fiscal integral que permita un gasto público progresivo, permitiendo así una adecuada redistribución de recursos.
El especialista Raymundo Campos señala que la clave es comenzar a crear una conciencia de clase generalizada, que lleve al gobierno en turno a establecer políticas que generen riqueza, por un lado, la cual a su vez impulse el desarrollo, de forma en que el beneficio sea integral.
Lo cierto es que en este sexenio no se ha logrado, por lo que las propuestas de los aspirantes a suceder a López Obrador tendrán que centrarse en buena parte en explicar cómo México puede alcanzar un estado de bienestar y la garantía de que se luchará en contra de la marginación y la desigualdad.
Ingresos de hogares más ricos: 54,427 pesos
Ingresos de hogares más pobres: 3,313
- 47% de los trabajadores gana un salario mínimo
- 39% de los trabajadores gana de 1 a 2 salarios mínimos
- 1% de los trabajadores gana más de 5 salarios mínimos
- 38% de los trabajadores no tiene acceso a servicios de salud
Fuente: Tribuna