Ciudad de México.– La educación ha sido un tema toral paraMéxico, pero no necesariamente por su importancia en el presente y futuro de la nación, sino por las búsquedas ideológicas de cada gobierno en turno; pasó con elPartido Revolucionario Institucional, con elPartido Acción Nacionaly actualmente con elMovimiento de Regeneración Nacional, todos buscaron la forma de impulsar un ideario a través de libros de texto y programas de estudio.
La diferencia actual, coincidenexpertos, radica en que este gobierno ha ido más allá y no sólo pretende poner su toque personalizado a planes de estudio y material académico, sino transformar el modelo de enseñanza, borrar de golpe aspectos que han brindado resultados a lo largo del tiempo e implementar otros cuya viabilidad y pertinencia no están probados.
Comúnmente se cae en el error de presentar las propuestas con una narrativa grandilocuente que presupone la llegada de un paradigma disruptivo y salvador. Un desafío que la actual administración no parece haber librado muy bien”, expone el investigadorDiego Piñón.
(es notoria la intención) de marcar distancia de lo que representan los antecesores en el cargo; la intención de promover una educación básica con una nada sutil demarcación ideológica, entre otras situaciones que lucen igualmente desatinadas”, añade el académico.
El álgido tema ganó relevancia en el país tras darse a conocer el contenido de los nuevos libros de texto gratuitos, el cual escandalizó a académicos, investigadores y medios de comunicación, pues, entre otras cosas, borró materias, dejó menguada la enseñanza de matemáticas e incluye contenidos falsos o con sesgos ideológicos y políticos que rayan en lo grotesco.
Pero en el fondo el problema es mayor, pues los libros son sólo una parte del cambio de paradigma educativo que plantea el gobierno del presidenteAndrés Manuel López Obrador.
- Drástico
Poco después de llegar al poder, López Obrador anunció la creación de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), una especie de programa institucional llamado a sentar las nuevas bases para la educación básica en el país, todo con “carácter humanista”, como se anunció en su lanzamiento.
En los documentos oficiales de la Secretaría de Educación Pública (SEP) puede leerse que la NEM tiene como enfoque “realizar cambios profundos en la educación en México a partir de entender y atender las condiciones de equidad, inclusividad, excelencia académica y mejora continua, partiendo de la relación del alumno con la comunidad a la que pertenece”.
En resumen, se plantea, a partir de este año escolar que inicia en unos cuantos días, modificar la estructura curricular para eliminar la educación por competencias e instaurar una que privilegie el humanismo y la relación con el entorno inmediato.
Esto no ha dejado indiferente a nadie. Para el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el nuevo plan de estudios “carece de los fundamentos para hacerle frente a la crisis educativa y atenta contra la formación de talento y de capital humano competitivo”.
Y es que no son pocos los expertos en educación que han señalado la urgencia de que los estudiantes mexicanos recuperen lo que perdieron, en tiempo de formación, conocimientos y herramientas, durante la pandemia provocado por el Covid-19, que dejó a millones de niños y adolescentes sin clases presenciales, incluso no pocos sin, literalmente, escuela.
Estamos en una coyuntura compleja porque el gobierno insiste en establecer estos cambios; no ayuda que los funcionarios responsables del tema no den la cara ni salgan a explicar realmente cuáles son sus pretensiones, ni tampoco que se pongan a la defensiva como si esto se tratase de un asunto político y no del futuro de millones de niños”, argumenta el académico Edgar Salinas.
- Demoledor
El IMCO asegura en su análisis de que si el plan se implementa tal cual fue planeado, el resultado no será otro que un retroceso en la educación “y en la generación de talento en México, lo cual se traduciría en el largo plazo en menos crecimiento económico”.
Mientras los reflectores políticos se enfocan hacia las elecciones de 2024, la crisis educativa pospandemia aún no termina. Es urgente repensar el nuevo plan de estudios para poder hacer frente a las problemáticas educativas, generar más talento y apostar por mejores oportunidades para todas y todos los estudiantes de México”, se lee en el análisis del organismo.
El IMCO mostró su preocupación porque, a unos días de iniciar el ciclo escolar, “no hay claridad para las comunidades educativas en ningún aspecto del plan”.
- Bases del nuevo plan
• Ya no habrá grados, sino fases de aprendizaje.
• Dejarán de impartirse materias como matemáticas, español o historia
• Las materias se sustituyen por cuatro campos formativos: lenguaje, saberes y pensamiento científico, ética, naturaleza y sociedad, y de lo humano a lo comunitario
Debe destacarse que el nuevo plan de estudios federal sólo aplicará a los grupos que comiencen primero de preescolar, de primaria o de secundaria.
- Problemas del plan según el IMCO
• Formar talento deja de ser una prioridad
• Resta importancia a la adquisición de aprendizajes clave como matemáticas
• Pierde la continuidad de los estudios en el salto de secundaria a preparatoria
• La autonomía sin límites a los maestros supone graves riegos
• Fomenta la desigualdad de aprendizajes entre las instituciones públicas y privadas
Fuente: Tribuna