Ciudad de México.-El pasado 9 de enero, el presidenteAndrés Manuel López Obradoranunció que enviará una reforma al Congreso para modificar la Ley de Pensiones, cuyo propósito es hacer que los trabajadores reciban el 100 por ciento de su salario cuando llegue el momento de la jubilación. Si bien, parece una buena idea para la clase obrera en el país, algunos analistas no están de acuerdo e incluso, hay quienes sostienen que los mexicanos severán perjudicados.

El riesgo se concentra en las finanzas públicas y por lo tanto, para los empleados. Gabriela Siller, directora deAnálisis Económicoen Grupo Financiero BASEexplicó que la propuesta deAMLOrepresenta un riesgo para la economía, pues el gasto público actual de las pensiones implica casi el 22 por ciento del gasto total. Es por ello, en caso de incrementar el monto cuando los trabajadores se jubilen, la capacidad del gobierno se reducirá para invertir en otros rubros como educación, salud e infraestructura.

“Eleva el riesgo de mayor déficit y endeudamiento, y puede llevar a recortes en la calificación crediticia de la deuda soberana de México”, indicó Siller. A través de su cuenta deX, la directora sostuvo que la reforma también representa un riesgo para los trabajadores, ya que en laspróximasadministraciones, el Gobierno de México podría estar tentado ausar los recursosdestinados para las pensiones de los jubilados.

Los cuales buscan un rendimiento social que no implica necesariamente un rendimiento financiero positivo. “Esto es, el dinero podría utilizarse en proyectos que implicarían pérdidas para los trabajadores”, detalló. Entre las voces disidentes a la iniciativa del presidente, estáValeria Moy, directora general del Instituto Mexicano para la Competitividad, pues aseveró que el mayor problema de la reforma es la poca claridad en la que impactará la reforma a laLey de Pensionesen los mercados.

Posterior a la crítica, opinó que el sistema de pensiones tiene mucho margen de mejora, adicionales a la tasa de reemplazo, sin embargo los cambios que se vayan a realizar tienen que hacerse de forma responsable: “Mi pregunta es: ¿Quién va a poner los recursos para que los trabajadores, al final de su vida laboral, tengan una tasa de reemplazo del100 por ciento?”, cuestionó.

Si bien hay polémicas que ya se han generado en torno a la reforma, cabe destacar que López Obrador aún no ha enviado la iniciativa, por lo que todavía es tiempo para afinar detalles y analizarla para determinar cuáles son las implicaciones. El mandatario tabasqueño aseveró durante su conferencia matutina del martes pasado que es una contrarreforma a la presentada por el expresidente ErnestoZedilloen1997.

“Un trabajador se jubila y después de 30 años de trabajo va a recibir, si le va bien, la mitad de su sueldo. Eso fue la iniciativa de Zedillo en el 97 ¿Cómo compensamos para que el trabajador, cuando se jubile, reciba lo justo? Si obtienes como salario dos salarios mínimos o tres, que eso sea lo que recibas, que no recibas la mitad ni el40 por ciento”, declaró el titular del Ejecutivo.

Fuente: Tribuna