Ciudad de México.-Todos los mexicanos recordamos la confrontación entreFelipe Calderóndel Partido Acción Nacional (PAN) yAndrés Manuel López Obradordel Partido de la Revolución Democrática (PRD). Casi resulta imposible olvidar que en 2006 se vivió una atmósfera polarizada y de tensión en todo el territorio nacional. De hecho, la contienda fue tan reñida que los resultados iniciales mostraron unadiferencia mínimaentre los dos principales candidatos, lo que desató manifestaciones para exigirresultados transparentes.
Ese año, el entonces Instituto Federal Electoral (IFE) declaró a Felipe Calderón como ganador, con unestrecho margen del 0.56 por cientosobre el abanderado del Partido de la Revolución Democrática. Esta decisión no fue aceptada por el partido y demandó unrecuento de los votos, bajo el argumento de posiblesirregularidadesy un presuntofraude electoral.Se negó a aceptar las cifras registradas y exhibió copias de actas de casillas que discrepaban con losdatos oficiales, y al sumar los votos publicados, señaló que faltaban alrededor de 3 millones de votos “extraviados”.
La consigna de “voto por voto, casilla por casilla” se convirtió en un lema que tuvo tanta fuerza que ha persistido hasta el día de hoy. Más de100 mil ciudadanos mexicanosinundaron las calles de la capital en una masiva muestra de apoyo al candidato presidencial de izquierda. AMLO convocó a una “resistencia civil pacífica” y solicitó un recuento de los resultados que lo colocaron comoperdedorpor un estrecho margen.

Se registraron al menos tres marchas masivas de apoyo a López Obrador entres semanas.Incluso anunció la instalación de 47 campamentos que se instalaron en la ciudad “hasta que se cuenten los votos”. Durante dicho periodo, externó descontento con el IFE por haber completado elescrutiniode la votación en un lapso de solo 24 horas, a pesar de que les había sugerido que se tomarantodo el tiempo necesariopara llevar a cabo esa labor.
Ante la presión y la controversia, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ordenó un recuento parcial de los votos en un porcentaje significativo de las casillas. Este proceso meticuloso estuvo bajo lasupervisiónde representantes de ambos partidos y observadores tanto nacionales como internacionales.
Fuente: Tribuna Sonora