Ciudad de México.-De acuerdo con las cifras publicadas por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE),el desempleo alcanzó el 11,3%en el mes de marzo de 2024, representando un incremento de 1,3 puntos porcentuales en comparación con el mismo periodo en 2023.
Esto quiere decir que más de 339.000 de colombianos se quedaron sin empleo y un ingreso que habilite soportar los costos del día a día, conduciéndolos a la inestabilidad financiera.
A nivel económico, una tasa de desempleo alta sugiere que el mercado laboral de un país no es capaz de integrar a un grupo significativo de la población al sistema productivo. Dicha estructura muestra que el mercado laboral está desconectado de la capacidad productiva de la economía.
Mauricio Cárdenas, reconocido economista y exministro de Hacienda, destaca que el desempleo en Colombia “está en ascenso” y sostiene que la solución se encuentra dentro de la cooperación con el sector empresarial, fomentando la inversión al largo plazo.
“El problema del empleo lo resuelven los empresarios,” asegura Cárdenas. La estrategia consiste en “generar la confianza que anima a los empresarios a tomar riesgos,” ya sean estos de negocios pequeños, medianos o grandes. Es decir, según el exministro, se debe crear un ambiente empresarial rentable, donde el gobierno no imponga “tantas trabas [burocráticas]” o “impuestos a la hora de contratar trabajadores”. “La hostilidad del gobierno hacia el sector privado le acabará pasando una cuenta de cobro a los trabajadores colombianos”, sostiene Cárdenas.
El desempleo es al fin y al cabo el reflejo de la deceleración económica. Así mismo, Cárdenas indica que “el cuadro de una economía que no crece, que tiene una inflación alta, que tiene restringido el crédito, sobre todo el crédito de consumo, no es un cuadro bueno”.
Dentro de este panorama, Cárdenas hace hincapié en la crisis de inversión que atraviesa el país, denominándola como “producto de la incesante incertidumbre que genera el Gobierno”. Se calcula que en 2023 la tasa de inversión en capital fijo de Colombia se ubicó en 17,8% del PIB, la más baja en 20 años. Considerando la tasa de inversión actual, se estima que el crecimiento potencial a largo plazo de la economía colombiana es de apenas 2,5%, un dato poco prometedor.
“A ese ritmo no se logran generar los puestos de trabajo necesarios para reducir el desempleo y la pobreza. Un crecimiento tan mediocre tampoco permite obtener los ingresos fiscales que se requieren para manejar sanamente las finanzas públicas”, destaca Cárdenas. Cabe recalcar que, durante su periodo como ministro de Hacienda, la economía colombiana registró la más alta tasa de inversión en toda su historia (23,4% del PIB en 2015) y experimentó la mayor reducción de la pobreza y la desigualdad.
Según la filosofía de Cárdenas, el gobierno debería centrarse en estimular la inversión y proteger al sector privado, quien es el que proporciona nuevas oportunidades de trabajo. Por ende, las reformas fiscales tienen que proporcionarle flexibilidad al mercado laboral y demostrar apoyo al espíritu empresarial por medio de incentivos para los empresarios. En la actual coyuntura, Cárdenas sugiere adoptar inventivos tributarios para la inversión y el entrenamiento de los trabajadores requeridos para que Colombia pueda aprovechar las oportunidades del llamado nearshoring, con la mira puesta en el mercado de Estados Unidos.
“Si los acreedores, contratistas y concesionarios empiezan a dudar de la seriedad de [los] compromisos [del gobierno], aumenta la incertidumbre y se invierte menos,” indica Cárdenas. Para poder expandir sus operaciones y aumentar el número de empleados el sector productivo tiene que recibir la garantía de que el gobierno no es una amenaza para su desarrollo.
Así mismo, Cárdenas hace bien en destacar la importancia de fortalecer las relaciones con países estratégicos que fomenten el comercio, el desarrollo de la innovación en industrias claves. Considera que Colombia, al tener un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, está en una posición privilegiada para aprovechar los beneficios de la ley IRA que permite que las empresas estadunidenses que inviertan en actividades afines con la transición energética compren insumos en países con los que existan TLCs. Las oportunidades de desarrollo de Colombia deben apoyarse en un alineamiento de su política exterior con las necesidades de la economía.
El apoyo hacia el sector empresarial es fundamental para generar el crecimiento de la economía y fomentar la inversión. Con una economía prospera y estable la tasa de desempleo se reducirá, garantizando que la inmensa mayoría de colombianos que necesitan un empleo lo obtengan.