Coahuila, Saltillo.-Acudir a consumiralimentosarestaurantes de comida rápida, es una actividad que miles demexicanossuelen disfrutar; sin embargo, en estos lugares dediversióny convivencia siempre pueden ocurrir cosas que resulten mal o extrañas. Hace unas semanas te contamos que, enEstados Unidos, unamujerfue arrestada por atacar con unarma de fuegoa unafamilia, la empleada en cuestión explotó luego de que los comensales se quejaron porque su orden estaba mal, por lo que, en lugar de corregir su pedido, sacó un arma y les disparó.
Un hecho menos violento enMéxicose registró en días recientes, cuando una mujer acudió a laPlaza Mirasierra, en la ciudad deSaltillo, enCoahuila, a consumir productos de una afamada cadena depollo frito; si bien, no debía haber ningún altercado, la realidad es que las cosas se salieron de control cuando la fémina revisó elticketde cobro, sitio en el que se podía apreciar el término ‘Chino’ en la sección en la que debía venir el nombre del cliente.

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Resulta ser que el esposo de la mujer es deorigen asiático, por lo que los empleados decidieron clasificarlo como ‘chino’, cuando realmente era coreano. Dicha situación provocó la furia de la protagonista delvideo, quien comenzó a reclamarle a la gerente sobre la “ignorancia” que habría demostrado al decir que sumaridopertenecía a una nacionalidad cuando realmente era de otra. En el clip, se puede ver como la fémina comienza gritar y a insultar a los empleados.
Mientras la mujer se encuentra discutiendo con la trabajadora, se desarrolla un segundo embate en la escena, esta vez es con uno de los comensales, quien encaró a la fémina por haberlo agredido, aunque no queda claro cómo fue que ocurrieron las cosas, sí se nota una especial molestia por parte de la mujer, quien al final del video comienza a gritar y a pedir el apoyo de lapolicía, porque supuestamente la estarían violando.
Como era de esperarse, este video se volvió viral rápidamente enredes sociales, donde una gran cantidad de personas reprobaron el accionar de la mujer, a quien acusaron de tener un comportamiento deplorable, mientras que enaltecieron a la cajera por mostrar un comportamiento profesional debido a que, en ningún momento, le faltó al respeto a la ofendida. Por su parte, la señora, quien fue identificada comoMontserrat Piñeiroseñaló que procedería legalmente contra el establecimiento por “racismo”.
Fuentes: Tribuna