Jiquilpan, Michoacán.-La inauguración de losJuegos Olímpicos 2024enParísnos dejó momentos que recordaremos por mucho tiempo, como la presentación deGojira, una banda de heavy metal, acompañada de unaMaría Antonietadecapitada, la bienvenida al comité deportivo mexicano oculto por unchorro de aguao el performance de‘La Última Cena’.Esta última no fue bien recibida por algunos sectores, tal como el religioso. En Michoacán un sacerdote despotricó en contra de esta representación.

En una semana Francia demostró dos cosas; la primera, que abraza ladiversidad sexualsin prejuicios; y la segunda, que en el país es bienvenida cualquierexpresión artística. Sin embargo, no es igual para todo el mundo. Algunas personas tomaron este gesto como una falta de respeto a la creenciacristiana.

Una de las figuras que estuvo en desacuerdo con esta puesta en escena fue un padre que dirigió una misa en laParroquia de San Francisco de Asísen el municipio de Jiquilpan. Durante el sermón atacó a los organizadores, al presidente de Francia que aceptó el proyecto, a los drag queen y a todos aquellos que participaron en la tergiversación de la pintura deLeonardo Da Vincique alude a un momento bíblico.

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uD83DuDC49El párroco de#Jiquilpan, nos comparte su humilde opinión de la escena de los#Transformersde los@juegosolimpicosuD83DuDE02uD83EuDD2Cpic.twitter.com/htFCtyLKM5

— Qué Poca Madre uD83CuDDF2uD83CuDDFD (@QuePocaMadre_Mx)July 30, 2024

Asistentes grabaron al sacerdote en plena crisis de ira. Sin ocultar su molestia mencionó que quienes estuvieron relacionados en aquel trabajo “pueden ir a ching*r a su reputim* bomba madre”. Al cierre de estas palabras abandonó el micrófono y optó por retirarse del lugar. Mientras él se alejaba, los oyentes respaldaron su opinión entre aplausos y vítores.

Como era de esperarse, la grabación recolectó grandes cifras de vistas y comentarios de aquellos que tenían puntos de vistas similares a los del párroco y los que le recriminaron que tomara esa actitud colérica contra una simple propuesta artística, pero hiciera caso omiso a los casos de abuso contra menores que han sido denunciados al interior de la Iglesia.

¿Si fue una burla al cristianismo?

Thomas Jolly descartó que el objetivo fuera parodiar la última comida que Jesús compartió con sus discípulos. Explicó que la “idea era más bien hacer un gran festival pagano conectado con los dioses del Olimpo”.

No es «La última cena», sino un festival pagano en honor a los dioses del Olimpo
No es ‘La última cena’, sino un festival pagano en honor a los dioses del Olimpo.

Fuente: Tribuna Sonora