Acapulco, Guerrero. —Mientras Acapulco se recupera de las devastadoras consecuencias delhuracán John, que dejó severas afectaciones en diversas colonias del puerto, ahora lasautoridadesy residentes enfrentan una nueva preocupación: el escape decocodrilosen la zona.

Según informóÁngeles Rodríguez,corresponsal de Grupo Fórmula en Guerrero, cerca de 40 cocodrilos se fugaron de una unidad ambiental ubicada en lazona de La Bonfil,en laZona Diamante. Ante esta situación, se lanzó una alerta para que los vecinos extremen precauciones mientras se intenta recapturar a losreptiles. Hay que señalar que losanimalesrepresentan un riesgo para la población, especialmente en áreas que aún se encuentran inundadas o con problemas de acceso.

Así en la isla en Acapulco, la laguna y el mar como siempre uniéndose… y los cocodrilos a nadar a Diamante. Pobre gente, una y otra vez. Con una Alcaldesa que es lo peor que hay, que desgracia.pic.twitter.com/9qgjL6ofgx

— Manuel Cavazos M (@manuelcavazosme)September 29, 2024

En paralelo, laSecretaría de Educación de Guerreroha extendido la suspensión de clases en todos los niveles educativos como medida preventiva para proteger a estudiantes y personal académico.

Las consecuencias del huracán John se siguen sintiendo en diversas colonias de Acapulco, como la Luis Donaldo Colosio, donde las familias se esfuerzan por rescatar lo poco que les quedó y trabajan arduamente para limpiar las casas y calles cubiertas de lodo y escombros. Según el periodistaJuan Pablo Pérez-Díaz, enviado especial a la zona, aún persisten problemas con el drenaje y se reportan constantes cortes de luz que agravan la situación de los damnificados.

PARECE MEME, PERO ES UNA FOTO QUE DAL VUELTA AL MUNDO…

Habitantes de#Acapulcode Juárez,#Guerrero. Siguen reportando invasión de cocodrilos en las calles.uD83DuDE30uD83DuDC0Apic.twitter.com/ovXLIlMk4I

— uD83EuDD81 (@2DShooty)October 3, 2024

“Fue un desastre muy feo, peor que ‘Otis’. El agua nos tapó por completo, llegó a casi dos metros. Se perdió todo: muebles, estufas, todo quedó destruido”, relató un vecino de la colonia. A su testimonio se suma el de otra residente que explicó que el impacto del huracán superó las expectativas de las autoridades y dejó a muchos sin hogar y sin medios de subsistencia.

Ante la imposibilidad de recolectar y procesar la basura acumulada tras el desastre natural, una calle fue habilitada como vertedero temporal, convirtiéndose en unfoco de infecciónque preocupa a los colonos. La acumulación dedesechosamenaza la salud pública y ha generado malestar entre los habitantes, quienes exigen a las autoridades una solución inmediata.

Sin embargo, además de los problemas sanitarios, la inseguridad también aumentó en algunas áreas. Berenice Vicente, vecina de la Zona Diamante, reveló en entrevista conAzucena UrestiparaRadio Fórmula que, ante la falta de presencia policial y el incremento de saqueos y robos, varios vecinos decidieron organizarse para defender sus propiedades, por lo que formaron una especie de “policía ciudadana” y se armaron con palos y machetes. “Nos estamos cuidando entre nosotros. Las mujeres vigilan durante el día y los hombres por la noche. No nos queda de otra”, explicó Vicente, quien asegura que la medida busca frenar la rapiña y proteger lo poco que les queda.

Mientras las autoridades trabajan para restablecer el orden y la seguridad en las zonas más afectadas, los residentes exigen mayor atención y apoyo, tanto en la captura de los cocodrilos como en el proceso de reconstrucción y limpieza de sus hogares y negocios. La situación es crítica y, hasta el momento, se desconoce el paradero de muchos de los reptiles, lo que mantiene a la población en constante alerta.

La comunidad espera que la emergencia sea atendida de forma prioritaria para evitar mayores tragedias y que, con el paso de los días, se pueda restablecer la normalidad en una ciudad que ha sido gravemente afectada por el fenómeno natural.

Fuente: Tribuna / Radio Fórmula