Ciudad de México, México.-Luego de sentenciar a 38 años de prisión aGenaro García Lunaen Estados Unidos por su relación con el Cártel de Sinaloa y otras organizaciones criminales, el juez Brian Cogan declaró que pese a su ropa elegante y asegurar que es inocente, comparó su conducta con la deJoaquín Guzmán Loera, El Chapo.

Según la información emitida por las autoridades, la relación entre el exsecretario de Seguridad Pública, durante el sexenio de Felipe Calderón, con diferentesintegrantes del narcotráfico en Méxicono únicamente lo llevaron a la cárcel, sino también, en el pasado, fue el motivo por el que al exfuncionario público lo privaran de su libertad.

Además, durante los juicios previos a la sentencia del exsecretario de Seguridad Pública, un narcotraficante identificado comoSergio Enrique Villarreal Barragán,El Grande,quien en su momento fue jefe de sicarios del Cártel de los Beltrán Leyva, confesó que secuestró a García Luna por órdenes de uno de los líderes de esa grupo del crimen organizado.

Exjefe de sicarios de Beltrán Leyva narra el secuestro de Genaro García Luna en Morelos
Exjefe de sicarios de Beltrán Leyva narra el secuestro de Genaro García Luna en Morelos

De acuerdo con el testimonio deEl Grande,los hechos se registraron cuandoGarcía Lunaaún era director de la Agencia Federal de Investigación de México (AFI), es decir, entre el 2001 y 2006, cuando un grupo de hombres armados bajo el mando deArturo Beltrán Leyvaprivaron de su libertad al mexicano mientras circulaba en la carretera Tepoztlán-Cuernavaca.

Es importante destacar que, los hechos fueron confirmados por otros dos sicarios que actuaron como testigos durante el juicio del ex funcionario, siendoÓscar Nava Valencia, El Loboy el colombianoHarold Poveda, El Conejo,aseguraron que el líder del Cártel de los Beltrán Leyva ordenó el secuestro deGenaro García Luna.

Además, en el testimonio deEl Grande, comentó que el convoy en el que viajabaGarcía Lunafue interceptado por sicarios que rodearon a los escoltas de la víctima, no obstante, prefirió dialogar conArturo Beltrán Leyvaantes de que se iniciara un conflicto.

A decir del narcotraficante, mientras el convoy de escoltas que acompañaban al ex secretario de Seguridad Pública estaba conformado por siete camionetas, el líder de losBeltrán Leyvalogró reunir a casi cien sicarios, quienes participaron en el secuestro deGarcía Luna.Después, el grupo criminal bloqueó la carretera por la que circulaba el mexicano con más de 35 vehículos, no obstante, la seguridad deGarcía Lunanunca estuvo en riesgo, pues la orden del líder criminal fue llevar con vida al funcionario. El presunto secuestro contraGenaro García Lunaha sido retomado por algunos periodistas durante años.

Exjefe de sicarios de Beltrán Leyva narra el secuestro de Genaro García Luna en Morelos
Exjefe de sicarios de Beltrán Leyva narra el secuestro de Genaro García Luna en Morelos

Una vez que el convoy del exfuncionario fue rodeado por los hombres deArturo Beltrán Leyva, únicamenteEl Grandedescendió de los vehículos criminales con los brazos abiertos, para que García Luna lo reconociera y dialogará con él.El Grandetambién relató que, en ese momento,García Lunase acercó a él junto con algunos escoltas, sin embargo, el mexicano le negó el saludo al sicario, lo que marcó el tono de la pequeña conversación en la que el presunto secuestrador le pidió al exdirector de la AFI que lo acompañara a hablar con el líder de los Beltrán Leyva.

Presuntamente,Genaro García Lunaaceptó, aunque le pidió aEl Grandeque le diera la dirección del punto de encuentro, pero el sicario no accedió, ya que tenía la orden de que se asegurara de que la reunión entre el ex funcionario público y el líder criminal se fuera en el estado de Morelos.

Minutos después,El Grande y Genaro García Lunase subieron a un automóvil escoltado por un convoy de sicarios y escoltas del funcionario rumbo a una casa de seguridad deArturo Beltrán Leyva.El testimonio del ex jefe de sicarios de los Beltrán Leyva fue crucial para ligar al exdirector de Seguridad Pública, con el crimen organizado.

Fuente: Tribuna