Ciudad de México.- Cada año, durante el mes de abril, miles de contribuyentes en México presentan su declaración anual ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Sin embargo, muchos dejan pasar la oportunidad de pagar menos impuestos o incluso obtener saldo a favor por desconocer qué gastos pueden deducir.
Las deducciones personales son gastos que la ley permite restar de los ingresos acumulables, lo que reduce el monto del impuesto sobre la renta (ISR). Aunque la mayoría de las personas conoce conceptos básicos como consultas médicas o colegiaturas, existe una lista más amplia de gastos que pueden incluirse y que suelen desaprovecharse.
Gastos deducibles
Uno de los rubros menos utilizados es el de servicios de salud especializados. No solo se pueden deducir consultas médicas, también tratamientos dentales, servicios de psicología o nutrición, análisis clínicos, honorarios de enfermería e incluso la compra o renta de aparatos de rehabilitación y prótesis.
Otro gasto poco aprovechado es la compra de lentes ópticos graduados, que también puede incluirse dentro de la declaración, siempre que cumpla con los requisitos fiscales. Asimismo, las primas de seguros de gastos médicos mayores son deducibles, lo que representa un beneficio importante para quienes pagan este tipo de pólizas.
En materia educativa, además de las colegiaturas, también es posible deducir el transporte escolar obligatorio. A esto se suman los intereses reales pagados por créditos hipotecarios, un concepto que muchos contribuyentes ignoran y que puede representar un ahorro considerable.
También existen deducciones poco comunes como los gastos funerarios, donativos a instituciones autorizadas y aportaciones voluntarias al retiro o a cuentas de ahorro especial. Estos conceptos, aunque menos frecuentes, pueden marcar la diferencia en el resultado final de la declaración.
¿Qué se necesita?
Para que cualquier gasto sea válido ante el SAT, es indispensable contar con factura electrónica (CFDI), pagar con medios electrónicos, como tarjeta o transferencia, y asegurarse de que el comprobante incluya correctamente el RFC del contribuyente. A pesar de estos beneficios, especialistas señalan que gran parte de la población no solicita facturas.
Incluso desconocen estos conceptos, perdiendo así la posibilidad de reducir su carga fiscal. Conocer y utilizar correctamente las deducciones personales no solo ayuda a cumplir con las obligaciones fiscales, sino que también puede traducirse en un ingreso extra a través de devoluciones.
Fuente: Tribuna del Yaqui
