Ciudad de México.- Este 8 de abril de 2026 se aprobó en lo general el denominado Plan B de la Reforma Electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, por parte de la Cámara de Diputados, con una mayoría calificada de 377 votos a favor, 102 en contra y cero abstenciones.

Dicho dictamen se respalda por legisladores de Morena, Partido del Trabajo, Partido Verde y Movimiento Ciudadano, mientras que las bancadas del PAN y PRI votaron en contra. Tras esta aprobación, la discusión continúa en lo particular en el pleno.

¿De qué trata el Plan B?

Esta reforma contempla la modificación de ciertos artículos de la Constitución, enfocándose en ajustes al funcionamiento de gobiernos locales, presupuestos legislativos y condiciones laborales de autoridades electorales.

Los principales cambios serán:

  • Límite a regidurías municipales: Los ayuntamientos podrán integrarse con una sindicatura y entre 7 y 15 regidurías.
  • Tope a congresos estatales: El presupuesto de las legislaturas locales no excederá el 0.70 por ciento del gasto estatal.
  • Salarios de funcionarios electorales: Ningún funcionario ganará más que la persona a cargo del ejecutivo federal, incluyendo consejeros y magistrados.
  • Reducción del presupuesto del Senado: Se establece una disminución progresiva del 15 por ciento en términos reales en los próximos cuatro años.

A eso se le suma la eliminación de prestaciones adicionales no contempladas en la ley, como seguros privados financiados con recursos públicos.

El paso de la reforma

El Plan B se envió al Senado el pasado 17 de marzo, luego de que la propuesta original, conocida como Plan A, fuera rechazada el 11 de marzo al no alcanzar la mayoría calificada en San Lázaro.

A diferencia de la primera, esta nueva reforma deja fuera cambios al sistema de diputados plurinominales y busca un enfoque en temas como:

  • Revocación de mandato
  • Presupuesto a congresos locales
  • Organización de ayuntamientos
  • Sueldos de funcionarios electorales

El dictamen ya habría sido aprobado el 7 de abril en comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Reforma Político-Electoral.

 

Principales diferencias con el Plan A

El Plan A buscaba modificaciones más profundas, como cambiar el sistema de representación proporcional y eliminar senadurías plurinominales, pero esta fue rechazada por el Congreso.

En contraste, el Plan B deja tal cual el sistema electoral actual y plantea ajustes administrativos, presupuestales y constitucionales en distintos niveles de gobierno.

Luego de su aprobación, diputados continúan con la discusión en lo particular, donde se prevé la presentación de reservas por parte de la oposición.

El avance de esta reforma marca un en el debate sobre el sistema electoral en México, con posturas divididas entre oficialismo y oposición.

Fuente: Tribuna del Yaqui