Ciudad de México.- El texto de Héctor De Mauleón es una reflexión nostálgica sobre la pérdida de la riqueza gastronómica del Centro Histórico de la Ciudad de México; asimismo, lo retrata como un espacio vacío de gente. El autor narra su experiencia al caminar por la zona, sintiendo un vacío donde antes existían restaurantes emblemáticos y memorables, mientras hace un recuento nostálgico de los sabores que definían la identidad, pero que tras la pandemia de Covid-19 desaparecieron, dejando sus cortinas cerradas.
La gastronomía, en este relato, actúa como el pulso que mantenía viva la historia de la ciudad, haciendo hincapié en que el Centro Histórico ha perdido su diversidad gastronómica; junto con ello, restaurantes clásicos como el Paolo, Prendes, Salón Luz, Salón Victoria, Casa Valencia, El Centro Catalán, Círculo Vasco, L’Heritage y la Hostería de Santo Domingo han desaparecido.

‘El Centro es un desierto’, una nostálgica historia escrita por Héctor de Mauleón
El cronista destaca cómo la desaparición de estos lugares, que van desde antiguas cafeterías hasta fondas tradicionales, representa una pérdida irreparable para la memoria colectiva, ya que al cerrar sus puertas, se pierde un punto de encuentro que conectaba generaciones; Mauleón señala que el aroma a café, el olor de las cocinas y el bullicio de los comensales eran lo que realmente decoraba las calles.
Esta despoblación gastronómica convierte el paseo por el Centro Histórico en un recorrido de melancolía, donde el visitante ya no busca un sabor, sino que tropieza con el recuerdo de lo que alguna vez estuvo ahí, destacando que la sustitución de estos restaurantes por tiendas genéricas subraya una homogeneización y una pérdida de carácter. El autor afirma que la Ciudad de México se perdió para siempre, como afirmaba Felipe Teixidor, y la oferta gastronómica actual se limita principalmente a tacos al pastor.
Fuente: Tribuna del Yaqui
