Ciudad de México.- El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó formalmente al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como a otros nueve funcionarios y exfuncionarios, por presunta participación en actividades de narcotráfico vinculadas al Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con la acusación presentada este 29 de abril, los señalados, entre ellos el senador Enrique Inzunza Cázarez, habrían colaborado con la organización criminal para facilitar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
Las autoridades estadounidenses sostienen que los implicados formaban parte de una red que protegía las operaciones del cártel, permitiendo el traslado de sustancias como fentanilo, cocaína, heroína y metanfetamina.
Según el documento judicial, los funcionarios habrían compartido información confidencial y ordenado a corporaciones de seguridad resguardar cargamentos ilícitos, además de impedir investigaciones contra integrantes del grupo criminal.
En el caso específico de Rocha Moya, enfrenta cargos por conspiración para la importación de narcóticos, así como por posesión y conspiración para el uso de armamento de alto poder, lo que podría derivar en penas de hasta cadena perpetua.
Presuntos vínculos con ‘Los Chapitos’
El Departamento de Justicia también señala que el actual gobernador habría mantenido presuntos vínculos con la facción conocida como ‘Los Chapitos’, a quienes, según la acusación, habría prometido protección a cambio de beneficios económicos.
Según la investigación, estas relaciones habrían facilitado el control del grupo criminal sobre diversas instituciones de seguridad en el estado.
El caso fue asignado a la jueza federal Katherine Polk Failla, quien llevará el proceso en tribunales estadounidenses.
Hasta el momento, las autoridades mexicanas no han emitido una postura oficial sobre las acusaciones dadas a conocer por el gobierno de Estados Unidos.
Fuente: Tribuna del Yaqui
