Ciudad de México.- El reparto de utilidades 2026 debe ser pagado por las empresas a sus trabajadores antes del 30 de mayo de ese año, según establece la legislación laboral mexicana. Este proceso anual es obligatorio para todas las organizaciones que obtienen ganancias y cumplen con requisitos específicos.
La Ley Federal del Trabajo en México establece que las empresas deben repartir el diez por ciento de sus utilidades netas entre los trabajadores que laboren para ellas. El cálculo se realiza sobre las ganancias obtenidas durante el año fiscal anterior. Las empresas tienen la obligación de cumplir con esta prestación dentro de los plazos establecidos por la ley.
¿Quiénes tienen derecho al reparto de utilidades?
Los trabajadores que llevan más de sesenta días laborando en la empresa durante el año fiscal tienen derecho a recibir el reparto de utilidades. Esta condición es fundamental para que el empleado califique para participar en las ganancias de la organización. Los trabajadores que ingresaron durante el año tienen derecho al pago proporcional al tiempo laborado.
Las personas que se encuentren en situación de incapacidad temporal o permiso remunerado mantienen su derecho al reparto de utilidades. Los trabajadores jubilados o pensionados que aún figuran en nómina también pueden ser beneficiarios, dependiendo de su estatus laboral. La antigüedad en la empresa es un factor relevante para determinar el monto exacto que cada persona recibirá.
¿Cómo se calcula el monto del reparto?
El cálculo del reparto de utilidades se divide en dos partes: una distribución igualitaria entre todos los trabajadores y otra proporcional al salario de cada empleado. El cincuenta por ciento se reparte en partes iguales y el otro cincuenta por ciento de manera proporcional al salario. Este sistema busca equilibrar los beneficios entre trabajadores con diferentes niveles de ingreso.
Las empresas deben documentar el proceso de cálculo y presentar los resultados a sus trabajadores con transparencia. El monto total disponible para repartir se obtiene del diez por ciento de las utilidades netas del ejercicio fiscal anterior. Las organizaciones pueden deducir las inversiones realizadas durante el año y otros gastos operacionales autorizados por la ley antes de hacer el cálculo final.
Los trabajadores pueden solicitar información detallada sobre el cálculo de sus utilidades a los departamentos de recursos humanos o contabilidad de sus empresas. Las autoridades laborales están disponibles para resolver dudas y verificar que los cálculos se realicen conforme a la ley. El incumplimiento en el pago o cálculo incorrecto puede resultar en sanciones administrativas para las empresas.
Algunas empresas comienzan a efectuar pagos anticipados semanas antes de la fecha límite del 30 de mayo para facilitar la operación a sus trabajadores. Otras organizaciones realizan el depósito directo en las cuentas bancarias de los empleados o emiten cheques nominales. La forma de pago puede variar según las políticas internas de cada empresa y los acuerdos establecidos con sus trabajadores.
Fuente: Tribuna del Yaqui
