Londres, Inglaterra.-Lajusticia británicacondenó aocho años de prisióna un empleado de un restaurante de comida rápida, quien comerciaba con bitcóins para traficar a través de la ‘red oscura’ enormes cantidades de drogas provenientes de varios países.

Johnson usó Internet para cometer sus crímenes, dirigió una empresa comercial organizada y comerciaba con criptomonedas en un intento de ocultar su actividad criminal a las autoridades”, señala en un comunicado la Policía de Leicestershire.

Paul Johnson, un británico de 32 años de la localidad deMarket Harborough, en Leicestershire, se graduó en una facultad empresarial. Después de terminar sus estudios, no consiguió obtener un empleo cualificado y acabó trabajando en un restaurante de KFC.

Endiciembre de 2017,la Policía encontró en la vivienda de Johnsontabletas de éxtasis(MDMA),LSD, heroína y ketaminapor valor de 9.000 dólares. Además, los oficiales descubrieron en el portátil del sospechoso pedidos de drogas y otras informaciones relacionadas con su negocio ilegal.

Johnson encargaba narcóticos ilegales a proveedores de varios países. Las drogas eran entregadas por correo a tres propiedades alquiladas por el acusado, que luego las redistribuía a sus clientes, también por correo postal. Se estima que este sistema ilícito brindó a Johnson “alrededor de dos millones de libras