Carolina de Norte, Estados Unidos.-Autoridades encontraron elcadáver decapitadoy desmembrado del soldado hispano de 21 años identificado comoEnrique Román-Martínez. quien había sido reportado comodesaparecidotras irse a acampar con sus amigos durante el fin de semana delMemorial DayenSouth Core Banks, una isla frente a la costa de Carolina del Norte.
El joven fue reportado como desaparecido en mayo de este año luego de no regresar a su base militar enFort Bragg. Los amigos del joven mencionaron a laPolicíaque se fueron a dormir y al despertar no lo vieron allí, solo había dejado su celular, su billetera y sus lentes, lo que resultó extraño para la familia pues aseguran que no veía sin ellos.
Tras buscarlo durante 10 días, encontraron restos humanos en una playa y al analizarlos resultó ser el cuerpo del joven soldado, quien según al autopsia había sido asesinado con violencia. Tras ser decapitado, autoridades revelaron que el joven había sufrido heridas en la cabeza y que tenía la quijada rota. No se encontraron rastros de droga en su sistema.
La familia del soldado se preguntaba por qué los amigos habían tardado un día en reportar su desaparición. En la llamada que ellos hicieron al 911, mencionaban estar muy preocupados pues temían que hubiera salido solo a caminar durante la madrugada y podría haber estado herido.
Román-Martínez se unió al Ejército de Estados Unidos en septiembre del 2016 y fue asignado a la base militar de Fort Bragg en marzo el 2017, donde trabajaba como especialista de recursos humanos.
Todo lo que él quería era hacer el bien, así que se unió al Ejército. Esto nunca debió pasarle a mi hermano”, dijo su hermana en agosto a un medio local.
El Ejército ofreció una recompensa de 25 mil dólares para cualquiera que pudiera dar información que diera con su homicida, sin embargo, aún nadie ha sido arrestado.