Río de Janeiro, Brasil.- Alexya Salvador, ha sido la primer mujertravestien Brasil en ser madre yadoptara un menor de edad; sin embargo, esta vez busca ampliar a sufamiliay le da la bienvenida a dos niñastransexuales, quienes fueronvíctimasdeabandonoen el pasado. Esta noticia le da dado la vuelta al mundo, ya que representa un triunfo para ladiversidad sexualy sus derechos.
Alexya comenzó su proceso detransicióna la edad de 28 años, cuando contrajomatrimoniocon su esposoRoberto. Proveniente de una familia numerosa, la mujer comenta que busca formar una similar con su pareja, adoptando a los individuos másvulnerablesoexcluidospor la sociedad.
Fue en el año 2015 cuando labrasileñase convirtió en laprimer mujertravesti de su nación en adoptar. El niño, de nombreGabriel, con capacidades diferentes y abandonado de bebé, fue la elección de Alexya y Roberto para que, pese a las críticas y comentarios, se convirtiera en su primerhijo.

Sus siguientes hijas, llegaron a Alexya por medio de unajueza, quien al enterarse de su caso, le comentó que había una niñatransexualbuscando hogar. Al enterarse, la mujer y su pareja iniciaron con videollamadas para conocer a quien posteriormente se convertiría en parte de su familia.
En una conversación telefónica, antes de conocerla en persona, me preguntó: Mamá, ¿me traerás ropa de niña?. No quería salir del refugio vestida de niño. Pidió un vestido, bragas, sostén. Todo eso le había sido negado”, comenta Alexya sobre sus conversaciones con Ana María, la nueva integrante de la familia.

A finales del 2019, la jueza volvió a comunicarse con la brasileña, preguntando su disponibilidad para tener una segunda hija declarada transexual. Así fue comoDayse, una niña que había sufrido de múltiples abandonos llegó a su casa con solo siete años.
En 2021, por fin la familia completa está reunida. Alexya y Roberto alientan a sus tres hijos a ‘ser lo que quieran en la vida’. Sueñan con una sociedad donde se les reconozcan susderechosylibertades, en la que puedan ejercer como ciudadanos y formar la familia que quieran.
Fuente: El Universal