Buenos Aires, Argentina.-Un hombre de 75 años continuaba preso por su voluntad, incluso se negaba a abandonar elcentro penitenciario, ya que el lugar le proveía todo lo que necesitaba,techo y comida.

Osvaldo Alejandro Longobucofue condenado acadena perpetuaen 1979 por haberasesinadoaElvira Casimira. Veinte años después, tuvo la oportunidad de acceder alibertad condicional, oferta que rechazó porque no tenía un hogar en el cual cumplir con elarresto domiciliario.

Esta concesión dura cinco años, una vez pasado este tiempo se procede a la extinción de la pena. En este sentido, Osvaldo podía gozar de libertad plena a partir del 2001.

Autoridades se percataron de que el sujeto seguía internado en lacárcel de Sierra Chica, cuyo nombre oficial esUnidad Penal N°2, pese a que su tiempo en ella había vencido hace 20 años.

Refirió que no tiene domicilio, que donde está tiene techo y comida seguro, ponderando la buena estructura del lugar de alojamiento”, explicó el juez Alejandro Horacio Lago.

A su vez, lamentó el nulo contacto con personas en el exterior;no conserva amistades, ni familia. De cualquier forma, el juez dictó su “inmediata libertad por agotamiento de la pena de prisión perpetua”, por lo que Osvaldo salió de la cárcel el lunes 12 de abril.

Para evitar que quede en desamparo, se envió un oficio alPatronato de Liberados, alMinisterio de Desarrollo de la Comunidad de la Provinciay alMunicipio de La Matanzapara tomar las medidas correspondientes.

Fuente: Clarín