Texas, Estados Unidos.-Un caso de negligencia médica ha sacudido a la opinión pública y es que unmenor de cuatro años de edadacudió en agosto del 2021 al doctor tras presentar unfuerte dolor en la ingle, por lo que tras varios estudios, los médicos determinaron que se trataba de una hernia, misma que debía ser atendida a base de una intervención quirúrgica cuyo resultado no fue el esperado, pues le aplicaron unavasectomía parcial.

De acuerdo con lo expuesto por los padres del menor, éste fue ingresado alTexas Children’s Hospitaldonde una doctora, identificada comoSusan L. Jaroszindicó que la afectación médica era por una hernia que con la ayuda de una intervención de bajo riesgo, ayudaría a que la salud del niño regresara; sin embargo, los médicos encargados de tal operación cometieron “por accidente” otro tipo de cirugía la cual se descubrió con ayuda de patología.

Intervención quirúrgica
Médicos realizaron “por accidente” una intervención equivocada. Foto: Pixabay / Ilustrativa

Medios estadounidenses tuvieron acceso a la demanda interpuesta por los padres de menor a quienes días después de la operación, les entregaron los resultados depatologíaen donde se señalaba, lo que extrajeron los médicos fue elconducto deferente, el cuál se encarga de transportar los espermatozoides fuera de los testículos y por ello, se conoce como vasectomía, intervención que dicho sea de paso, podría generarproblemas de fertilidad en la vida adulta del menor afectado.

“Después de la operación, el saco de la hernia fue enviado a patología. El informe patológico señaló tejido del conducto deferente incluido en la muestra del saco de la hernia: una vasectomía no deseada”, destaca la denuncia.

La demanda interpuesta no es solo contra el hospital sino también contra la doctora que realizó la intervención quien se ha encargado de pedir disculpas a la familia, algo que argumentaron, no servía de nada pues era evidente que esto generaría problemas de salud a largo plazo, algo por lo que piden un total de250 mil dólaresque los padres insisten, buscarán usarlos en darle al menor tratamientos médicos que le permitan resarcir el daño ocasionado por una mala intervención quirúrgica.

Este tipo de operaciones es muy poco usual pues como lo han reafirmado abogados y médicos que han orientado a la familia, los médicos debieron haber separado la hernia, la que causaba dolor la infante, del conducto deferente para así poder cortar sólo lo que ocasionaba el problema; no obstante, esto ha provocado que se trate de un problema mayor que a su vez, ha llevado al niño a atravesar por un proceso de sanción doloroso.

Fuente: Tribuna, Miami Herald