París, Francia.-Si eres fan de la serieGrey’s Antatomy, seguramente la siguiente historia te recordará uno de los episodios en donde todo el hospital tuvo que ser evacuado por la presencia de unartefacto explosivo, el cual estaba incrustado en uno de los pacientes que, con todo el cuidado, fue intervenido a modo de evitar una tragedia. Pese a que pareciera ficción, ahora la realidad parece hacerla superado pues enFranciasucedió un caso similar pero el explosivo no estaba en el abdomen delpaciente, sino en sutrasero.

De acuerdo con lo expuesto por las autoridades delHôpital Sainte Musse, el paciente en cuestión fue unadulto mayorde88 años de edadel cual reporto tener un proyectil que data de laPrimera Guerra Mundial, mismo que se introdujo en el recto y no pudo sacar, acto que lo llevó a pedir ayuda a los médicos quienes ante la impresión, destacaron que el nosocomio tuvo que ser evacuado pues, de activarse, las consecuencias pudieron ser fatales.

Hospital Sainte Musse
Hospital Hospital Sainte Musse

Medios locales aclararon que este evento ocurrió el pasado 17 de diciembre cuando el hombre, del que se desconoce su identidad, llegó alHospital Sainte Musselocalizado enToulon, una ciudad portuaria, pidiendo que le hicieran una intervención quirúrgica para retirar el artefacto explosivo antiguo; ello llevó a lanzar una advertencia de“amenaza de bomba”y por lo que personal de desactivación de las mismas llegó de manera inmediata al nosocomio.

En medio de la crisis, se dijo que una vez que el paciente dio detalles respecto a este proyectil, las posibilidades de activarse eran muy pocas; sin embargo, era necesario manejarlo con base al protocolo pues cualquier cosa podría pasar. Finalmente, el proyector de 20 centímetros de largo y cinco de ancho se extrajo con éxito y se reportó que ya no había ningún peligro, ni en el Hospital y mucho menos en el hombre de 88 años de edad.

Proyectil de la Primera Guerra Mundial
Proyectil de la Primera Guerra Mundial extraído del paciente

Pese a que la identidad del sujeto permanece en el anonimato, el adulto mayor confesó que lo introdujo a propósito pues buscara tener satisfacción sexual. Esto lo llevó a ser calificado como un “pervertido” pero los médicos pidieron respeto al paciente, ya que remarcaron, no es el objeto más raro que han tenido que retirar de los pacientes pero si es, hasta ahora, uno de los más peligrosos por el temor de que pudiera explotar si se tenía un mal manejo.

Fuente: Tribuna