Beijing, China.-El pasado 27 de febrero trascendió la noticia de que elDepartamento de Energía de Estados Unidosdifundió la conclusión de que elvirus SARS-CoV-2se creó en unlaboratorio de China, el cual terminó por fugarse, lo que provocó unapandemiade 3 años. Cabe señalar que esta no es la primera vez que el país gobernado porJoe Bidenseñala al gigante asiático como el creador delCovid-19, ya que, anteriormente elBuró Federal de Investigaciones(FBI, por sus siglas en inglés) emitieron un informe en el que llegaron a la misma conclusión.
Si bien, losmedios de comunicaciónse han encargado de recalcar el hecho de que esta conclusión es emitida a juicio con “baja confianza”, esto no evitó que China reaccionara a las constantes acusaciones de Estados Unidos. Todo ocurrió durante este martes, 28 de febrero, cuando la portavoz delMinisterio de Relaciones Exteriores,Mao Ning Mao, respondiera a través de una rueda de prensa, donde aseguró que China ha “compartido la mayor cantidad de datos y resultados de la investigación sobre el rastreo deviruse hizo contribuciones importantes a la investigación mundial de rastro delvirus“.
A su vez, la vocera criticó a Estados Unidos por politizar el origen delnuevo coronavirus,enfermedadque aún es investigada por la comunidad científica y terminó con la vida de 7.4 millones de personas en el mundo y alrededor de332 mil 985 mexicanos: “La politización del tema del rastreo del virus no difamará a China, sino que solo dañará la propia credibilidad de Estados Unidos”, advirtió Mao, luego de que un reportero le preguntara sobre las palabras del embajador de Estados Unidos en China,NicholasBurns, quien anteriormente le solicitó a Beijing que fuera más abierto con la investigación del nacimiento del Covid-19.
Finalmente, Mao explotó contra el embajador de Estados Unidos, a quien instó a hacer su trabajo como conciliador de ambas naciones, en lugar de estar sembrando discordia: “Señor Burns, necesita hacer más para ayudar a mejorar las relaciones entre China y Estados Unidos y promover el entendimiento mutuo entre los dos pueblos, en lugar de hacer exactamente lo contrario”, concluyó la portavoz.
Cabe señalar que este conflicto entre Estados Unidos y China ocurre a tres semanas de que la nación norteamericana derribara un presuntoglobo espíaque sobrevolóbases militaresde importancia paraWashington, entre ellas elPentágono. Por su parte, el país asiático negó que se tratara de un intento de espionaje y afirmó que se trataba de un dispositivo deinvestigación climática, afirmación que fue puesta en tela de juicio por parte del departamento de seguridad norteamericano.
Fuentes: Tribuna