Virginia, Estados Unidos.-La semana pasada, del 19 de marzo, un jurado juzgó aVerónica Yongblood, por haber baleado a sus dos hijas, unaadolescentey unainfante. De acuerdo con las indagatorias, la imputada habría tomado la decisión de matar a sus dos hijas como una especie de venganza en contra de su esposo,Ron Youngblood. Si bien, la acusada intentó apelar porenfermedad mental, esto no convenció ni a la juez, ni al jurado misimo.

Los hechos ocurrieron en el año 2018, en una localidad deVirginia,Estados Unidos, cuando Verónica, de 37 años, se las ingenió para sedar a sus hijas; tomó lapistolaque había comprado dos días antes y les disparó. Se estima que la primera víctima seríaBrooklyn Yongblood, de apenas 5 años de edad y quien era hija directa de Ron; la siguiente en ser atacada fueSharon Castro, de 15.

Acto seguido, Verónica tomó suteléfonoy llamó a Ron, a quien le dijo que había matado a sus hijas y que le odiaba: “¿Por qué me dejaste? ¿Por qué me dejaste sola con las chicas? ¡Nada de esto hubiera pasada!”, le habría dicho la imputada a su marido. Mientras la acusada hacía esto, Sharon hizo acopio de todas sus fuerzas y llamó al911para denunciar que su madre le había disparado a ella y a su media hermana.

La menor recibió un disparó en la cabeza, por lo que murió instantáneamente, mientras que la hija mayor recibió dos disparos, uno en la espalda y otro en el pecho, aunque en el momento en que losparamédicosarribaron al sitio, Sharon seguía con vida, laadolescenteterminó por morir horas más tarde en elhospital. Según las indagatorias, Verónica habría actuado de esta manera porque se enteró de que su esposo quería dejarla y se mudaría aWashington, junto con su hija,Brooklyn.

Como se mencionó en un inicio de la nota, la abogada de Verónica,Dawn Butoracintentó apelar a laenfermedad mental, argumentando que su cliente, quien es originaria deArgentina, tuvo una vida difícil, ya que, recibió abuso por parte de sus padres y también fue violada por miembros de sufamilia, de estos actos, la mujer terminóembarazadade Sharon cuando apenas tenía 16 años. También relató que su cliente se entregó ante las autoridades y que sus primeras palabras fueron: “Me quiero morir”.

Sin embargo, como se mencionó al inicio de la nota, esto no logró convencer al jurado, ni a la jueza, quienes declararon a Veronica como culpable. La jueza declaró: “Este caso va mucho más allá de simplemente tener unaenfermedad mental. Esto va mucho más allá de depresión. Esto va mucho más allá del TEPT. Esto va mucho más allá de ser suicida. La señora Youngblood es alguien vengativo, egoísta y calculadora”. La ahora culpable aún no cuenta con sentencia, pero se estima que esto ocurra pronto.

Fuentes: Tribuna