Cardiff, Gales del Sur. –Un impactante caso deabusoha sacudido a la comunidad de Cardiff, Gales del Sur, donde unoficial de policíaen servicio ha sido acusado de incitar a más de 200niñasde tan solo 10 años a compartir imágenes y videos explícitos de sí mismas con él a través de la aplicaciónSnapchat,según lo revelado en un tribunal.

Lewis Edwards, de 24 años, quien fue suspendido de lafuerza policialtras su detención y posteriormente renunció, utilizaba el seudónimo “James” para hacer contacto con las niñas y las coaccionaba para realizar actos sexuales. Este espeluznante caso ha desencadenado una audiencia de sentencia que comenzó en ausencia de Edwards, quien se negó a comparecer en el tribunal.

Foto: Internet
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El fiscalRoger Griffithsinformó que Edwards se unió a la policía de Gales del Sur en enero de 2021 y que la mayoría de losdelitosocurrieron mientras aún era oficial. El equipo de investigación en línea de la policía llevó a cabo un registro en la casa que Edwards compartía con sus padres en Bridgend, no lejos de la sede de la policía de Gales del Sur, en febrero de 2023. Se encontraron pruebas abrumadoras de su comportamiento perturbador.

Griffiths describió cómo Edwards chantajeaba a las niñas para que le enviaranmaterial explícito, amenazándolas con publicar las imágenes en redes sociales si se negaban. En un testimonio escalofriante, una de lasvíctimasreveló haber considerado quitarse la vida debido a la presión a la que la sometía Edwards.

Edwards ha admitido más de 150 delitos relacionados con elabuso sexual infantil, lo que arroja luz sobre la magnitud espeluznante de sus acciones. Víctimas y sus familias han compartido los devastadores efectos de este abuso en sus vidas, desde la pérdida de la inocencia hasta la ruptura de la confianza en las fuerzas de seguridad.

Una madre relató que su hija, que tenía solo 12 años, llegó a dormir con un martillo bajo la almohada debido a las amenazas de Edwards. Otra madre expresó su preocupación por el daño a la confianza en la policía: “Como familia siempre les dijimos a nuestros hijos que respetaran y confiaran en la policía, ¿qué les decimos ahora?”.

La jueza Lloyd-Clarke reconoció que no tenía el poder para obligar a Edwards a estar presente en su audiencia de sentencia, la cual continuará en los próximos días. La comunidad se enfrenta a un largo proceso de recuperación mientras se confronta con la devastadora realidad de este caso de abuso que ha dejado cicatrices en las vidas de muchas niñas inocentes.

Fuente: Tribuna