Nueva York, Estados Unidos.-Durante los últimos días se registraron diversostiroteosen varios condados deEstados Unidos. Si bien, los atentados masivos fueron los que se llevaron toda la atención de los medios, también se reportaronataques armadosmenores por disputas entrevecinos, como fue el caso ocurrido el pasado domingo,29 de octubre, en uncomplejo habitacionalubicado enNueva York.
De acuerdo con algunos informes, los hechos ocurrieron en el vecindario deFlatbush Gradens, sitio en el queJason Pass, de 47 años, acudió a reclamarle a sus vecinos por hacer demasiado ruido; sin embargo, la riña escaló a tal grado deviolenciaque el inconforme sacó unarma de fuegocon la que le disparó a dos de sus vecinos, quienes perdieron la vida debido a la gravedad de susheridas.
Pese a lo grave de los hechos, Jason logró escapar y permaneció como prófugo hasta el pasado miércoles, 1 de octubre, día en el que fue interceptado por un grupo de ocho agentes de la policía, en el vecindario deBalth Beach Brooklyn. De acuerdo con información del medioNew York Post, las autoridades intentaron dialogar durante 15 minutos con Pass para que éste se entregara de manera voluntaria.

Según declaraciones brindadas por el jefe de laPolicía de Nueva York,John Chell, el sospechoso habría bajado de suautomóvilcon una actitud agresiva, mientras sostenía unarma punzocortante. Al notar esto, los oficiales apuntaron con sus pistolas a Pass y le pidieron que bajara elcuchillo, pero éste no obedeció: “Básicamente dijo que lo que estaba sucediendo no iba a terminar bien”, declaró el uniformado.
Una mujer que se encontraba en la escena, al momento de los hechos, declaró para el mencionado medio que parecía que Pass se encontraba en un nivel deestréstal, que incluso parecía que estaba “llorando”, otro testigo aseguró que la policía negoció con el presunto homicida por 15 minutos para que bajara su arma, pero éste no retrocedió, por lo que, en determinado momento corrió mientras le gritaba a los agentes, quienes no dudaron en disparar: “No nos dio otra opción (nuestros policías) hicieron todo lo posible para neutralizar a esta persona y quitarle el cuchillo”, declaró Chell.
Cabe señalar que Jason no murió en la calle, por lo que los policías solicitaron el apoyo de unaambulanciapara trasladar a Pass a unhospitalde la zona, donde perdió la vida, después de recibir tres heridas de bala en el pecho, y un más en la pierna. Las autoridades consideran que el sospechoso se quitó la vida de manera consciente para no ser detenido por el homicidio a sus vecinos.
Fuentes: Tribuna