Teherán, Irán.-El diplomático de la UE de nacionalidad sueca,Johan Floderus, que lleva más de600 días detenidoen una prisión de Teherán, acusado de conspirar conIsraelcontraIrán, se enfrenta a lapena de muerte. Entre las acusaciones hechas por los magistrados está la de “corrupción en la tierra”, uno de los delitos más graves para la República Islámica y que conlleva la pena de muerte.
La corrupción terrestre es un tipo particular de delito, comúnmente utilizado contra manifestantes, activistas, deportistas, pero también contra personalidades del mundo del espectáculo que luchan por losderechos humanosen el país o que incluso son sospechas desimpatizarcon losmovimientos de liberación.
A la espera de conocer más detalles de laaudienciay cómo evolucionará el juicio, el caso Floderus -ante la negación total de las acusaciones- parece definirse como “un simple visitante extranjero que, por su profesión, resulta ser un rehén de alto valor, muy atractivo para el regateo humano al que está acostumbrado el régimen iraní”.
- La acusación de Irán contra Floderus
“El acusado ha estado activo contra la República Islámica de Irán en el campo de la recopilación de inteligencia en beneficio del régimen sionista en forma de proyectos subversivos”, dice la acusación. Por su parte, el jefe de política exterior de la Unión Europea,Josep Borrell, pidió la liberación inmediata del diplomático sueco, argumentando que “no hay absolutamente ningún motivo para mantener detenido a Johan Floderus”.
Floderus, de 33 años, trabaja para elservicio diplomáticode la Unión Europea. Fue arrestado el 17 de abril de 2022 en el aeropuerto de Teherán cuando regresaba de un viaje ‘turístico’ hacia el extranjero y se encuentra recluido en la célebre prisión deEvin, en la capital iraní. El padre del diplomático dijo aThe Guardianque su hijo está viviendo un ‘infierno’ y ha pedido su liberación fundando unacampaña mediáticatitulada #FreeJohanFloderus. Matts Floderus dijo que su hijo comparte una celda sin cama y duerme bajo iluminación las 24 horas. También se le negó el acceso a llamadas telefónicas, libros y medicamentos.
El 12 de septiembre, la justicia iraní había dicho que el caso de Floderus pronto sería enviado a los tribunales: la investigación concluiría lo antes posible y ladecisión del fiscalllegaría rápidamente. Sin embargo, han pasado tres meses y hasta ahora no ha ocurrido nada nuevo.
Fuente: Tribuna