Australia.-Unatormentaha matado al menos a siete personas, entre ellas una niña de nueve años, en la costa este deAustralia. Losrescatistascontinuaron sus operaciones de búsqueda el miércoles, mientras más de 80 mil viviendas permanecían sin electricidad. Las víctimas fallecidas se encontraban en los estados deQueenslandyVictoria, afectados desde el lunes por tormentas eléctricas y vientos violentos, que provocaron caída de árboles e inundaciones repentinas.
Un barco con once personas a bordo naufragó cerca de Brisbane, provocando la muerte de dos personas porahogamiento, informó la policía de Queensland, que busca al último miembro de la tripulacióndesaparecido. “Las últimas 24 horas han sido trágicas debido alclima“, dijo el jefe de policía.
Las autoridades locales se movilizaron para responder a lasemergenciasy brindar asistencia a las víctimas de este desastre natural. Los equipos de rescate, a pesar de losdesafíosque plantean las duras condiciones climáticas, están haciendo todos sus esfuerzos para encontrar a las personasdesaparecidasy ayudar a los afectados por esta destructiva tormenta.
Los rescatistas están “muy preocupados” por una mujer de 46 años que fue succionada el martes por undesagüepluvial en Gympie (Este), que no ha sido encontrada. De las otras dos mujeres capturadas con ella, una sobrevivió y la otra murió. La región de Queensland sigue en riesgo de sufrir tormentas eléctricas “peligrosas”, inundaciones “que amenazan la vida”, granizo “gigante” y ráfagas de viento “destructivas”, advirtió el Servicio Meteorológico Australiano.
Más de 80 mil hogares siguen sin electricidad, afirmó el proveedor regional de electricidad Energex, que el martes lamentó que más de 120 mil clientes se hayan visto afectados por elapagón. “¿Qué tan fuerte fue la tormenta? Lo suficientemente fuerte como para destruir varios postes de concreto que sostienen líneas de alta tensión”, describió la empresa en las redes sociales.
Este trágico evento pone de relieve la necesidad de una mayorpreparaciónpara condiciones climáticas extremas. Es esencial que se fortalezcan las medidas deprevencióny respuesta para hacer frente a futuras tormentas y desastres naturales. Las lecciones aprendidas de esta tragedia podrían ayudar a mejorar los planes de emergencia y las capacidades de respuesta para eventos de este tipo en el futuro.
Fuente: Tribuna Sonora