Ciudad del Vaticano.-En un emotivo mensaje pronunciado en la última misa del año enLa BasílicadeSan Pedro, el Papa Franciscose sumergió en las esencias de la gratitud y la esperanza, utilizando la figura de laVirgen Maríacomo un ejemplo sublime de estos valores.
El Papa resaltó la importancia de la fe en Jesucristo, destacando cómo esta fe, centrada en el nacimiento deJesús de la Virgen María,transforma nuestra percepción del tiempo y la vida. El mensaje delSumo Pontíficese resumió en dos palabras fundamentales: gratitud y esperanza.
En el contexto de la Liturgia de las vísperas de la solemnidad deMaría Santísima,madre de Dios, y elTe Deumde acción de gracias de fin de año, elPapa Franciscoexpresó que la fe en Jesucristo nos brinda una nueva manera de experimentar el tiempo y la vida. Subrayó cómo la atmósfera de esta liturgia se llena de alabanza, asombro y gratitud, no solo por la majestuosidad de la Basílica, las luces y los cantos, sino por el profundo misterio que representa el nacimiento de Jesús.

Enfatizando el tema de la gratitud, el Papa Francisco utilizó a la Virgen María como un ejemplo conmovedor. Imaginó la experiencia única que María debió sentir al contemplar a Jesús recién nacido, subrayando que esa gratitud alcanza niveles incomparables en el corazón de laMadre de Dios.En sus palabras, el Papa describió este momento como un “maravilloso intercambio”, donde el Creador tomó un alma y un cuerpo, nació de una virgen y nos ofreció su divinidad.
Continuando su reflexión, el Papa Francisco señaló que la Iglesia aprende valiosas lecciones de gratitud y esperanza de la Virgen María. Expresó la creencia de que María fue elegida por Dios porque en su corazón se reflejaba la esperanza divina infundida por elEspíritu Santo.Destacó la conexión única de María con el amor y la gracia, elementos que la colman de confianza y esperanza.

Al concluir la celebración, el Papa se dirigió al pesebre ubicado en laPlaza de San Pedropara un momento de oración. Este gesto simboliza la conexión espiritual del líder religioso con la esencia del mensaje navideño y la importancia de la reflexión y la oración en estos momentos significativos.
El mensaje del Papa Francisco resuena como un recordatorio esperanzador en el cierre del año,ofreciendo a sus seguidores y a la comunidad global palabras de aliento, reflexión y agradecimiento. Su enfoque en la gratitud y la esperanza, personificadas en la figura de la Virgen María, deja una impresión duradera y alienta a todos a abrazar estos valores en elaño venidero.
Fuente: Tribuna